-El leonés Julio Llamazares acaba de participar en el festival de literatura MOT de Girona para hablar de 'El viaje de mi padre' (Alfaguara. EFE/David Borrat

Julio Llamazares: «El mejor antídoto contra la guerra es la memoria»

David Álvarez | Girona (EFE).- El leonés Julio Llamazares acaba de participar en el festival de literatura MOT de Girona para hablar de ‘El viaje de mi padre’ (Alfaguara), un libro en que rememora los escenarios bélicos que pisó su progenitor en la Guerra Civil y con el que busca que la sociedad actual no caiga en el mismo error.

«El mejor antídoto contra la guerra es la memoria», ha subrayado Llamazares en una entrevista con EFE, en la que apunta al «momento peligroso» por el que atraviesa el mundo actual.

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La razón: «Hemos olvidado lo que vivieron generaciones anteriores y el riesgo de repetirlo es mayor que cuando tienes muy presentes los desastres de la guerra, como pintó Goya».

Su libro por tanto es «un homenaje a todos aquellos jóvenes que perdieron la vida o quedaron heridos para siempre» en aquel conflicto fratricida y, al mismo tiempo, «un alegato contra la guerra».

Llamazares en el MOT. EFE/David Borrat

El viaje, un género que domina

Para hilar ambos conceptos, Julio Llamazares opta por un género que domina, como es el del viaje, para mostrar «las cicatrices en los paisajes donde ocurrieron batallas, pero también las cicatrices que quedan en la memoria de las personas».

«Una amiga me dijo que es un libro sobre la guerra que transmite mucha paz, algo muy necesario en estos momentos», señala antes de advertir a los desmemoriados de que, en todos los conflictos bélicos, «pierde la mayoría, los que van por obligación».

Ahí recuerda que su padre combatió en el bando nacional, «porque vivía en León y, al cumplir dieciocho años, la zona estaba controlada por los franquistas».

A su familia la pone como ejemplo de lo que supone un desastre como aquel, con su padre y uno de sus hermanos en uno de los ejércitos y los otros dos hermanos en el contrario.

Visita de Julio Llamazares a Girona. EFE/David Borrat

Una fotografía de un soldado republicano para la portada

Esa realidad es la que busca también con la portada de ‘El viaje de mi padre’, una fotografía de Agustí Centelles de «un soldado republicano, seguramente catalán, porque es en Teruel».

«Tendría la misma edad que mi padre y estaría allí de la misma forma, porque le movilizaron», añade para reiterar que el suyo es «un libro que trasciende bandos».

Julio Llamazares llega a calificar de «vacuna» contra la guerra todo ejercicio de memoria histórica y lamenta que se hayan perdido testimonios por las pocas ganas de recordar de quienes lucharon en la Guerra Civil y la escasa atención que les prestaron jóvenes como él, «aunque te arrepientes con el tiempo».

Lamenta no haberle preguntado más cosas a su padre, pero se ha resarcido con ese viaje por sus escenarios bélicos gracias a que encontró a un amigo con el que convivió en el frente, que recordaba el itinerario.

Si los relatos de ese anciano espolearon a Llamazares a sacar adelante su proyecto, que vio la luz en 2025, igualmente lo hizo el libro ‘Soldados y padres’ de José Jurado, que reconstruye la participación en la guerra de los padres de varios escritores, entre ellos del suyo.

«La poesía tiene que polinizarlo todo en literatura»

En cuando al estilo escogido, la carga poética que contiene la vincula a su notable trayectoria en este género y, a la vez, a que solo concibe la literatura si viene de la mano de «esa música de las palabras».

«Tiene que impregnar todos los textos, independientemente de si es novela o ensayo, las palabras tienen que significar más de lo que significan coloquialmente, la poesía tiene que polinizarlo todo, esta es mi manera de vivir y escribir», precisa.

Después del detalle artístico, Llamazares vuelve a la situación de conflicto internacional actual y bromea con la irrupción de la ficción en la realidad, porque «Trump es el malo de una película y Putin es el Dr. No».

Sobre que Melania Trump apareciese recientemente en una cumbre en la Casa Blanca acompañada de un robot humanoide, lo tiene claro: «Entre uno y la otra, la que me da más miedo es Melania». EFE