Lima (EFE).- La Iglesia de las Nazarenas, el templo que alberga al Señor de los Milagros, la imagen religiosa más venerada de Perú, ha visto pasar durante esta semana a cientos de devotos que se han encomendado al también llamado Cristo Moreno para cuidar la salud del papa León XIV, operado el martes de un cáncer de pulmón.
La noticia del adenocarcinoma detectado al pontífice, que ha llevado a que los médicos le extirpen un lóbulo del pulmón derecho, llegó en mitad de octubre, el llamado ‘mes morado’ en Perú, donde la imagen del Señor de los Milagros sale hasta cinco veces en procesión por Lima, acompañada de una marea de fieles ataviados con sus distintivos hábitos morados.
La fuerte vinculación del papa con Perú, cuya nacionalidad también posee tras desarrollar más de veinte años de su vida pastoral, en los que pasó de ser misionero a ejercer de obispo en la ciudad de Chiclayo, ha llevado a los más creyentes a acudir a las Nazarenas para, entre otras plegarías propias, buscar la intermediación del Señor de los Milagros para sanar al pontífice.

Piden por la salud del papa León XIV tras operación por cáncer
En el templo de las Nazarenas, ubicado en el centro histórico de la capital peruana, los más creyentes enfocan sus oraciones en favor del pontífice, que antes de la operación se preparaba para su ansiado reencuentro con Perú, como parte de su primera gira por América Latina, en la que también visitará Uruguay y Argentina.
Precisamente, durante el ángelus del pasado domingo, donde el pontífice anunció que pasaría por el quirófano, León XIV saludó a los devotos peruanos que llegaron hasta la Plaza de San Pedro, en El Vaticano, cargando una réplica de la imagen del Señor de los Milagros.
“Saludo a los miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros en Roma y a cuantos han participado en la procesión con la venerada imagen del Crucificado. Agradezco sus oraciones por la visita pastoral que realizaré a Perú”, manifestó desde el balón de la Basílica de San Pedro.

La principal procesión del Señor de los Milagros está prevista para este domingo 18 de octubre, cuando pasará por la Plaza de Armas de Lima, donde se encuentra la catedral de la capital peruana y el Palacio de Gobierno, y que estará adornada con alfombras de flores.
La devoción al Señor de los Milagros, también conocido como el Cristo de Pachacamilla, se remonta al 28 de octubre de 1746, cuando esta pintura resistió a un devastador terremoto de aproximadamente 8,5 grados seguido de un tsunami que golpeó a Lima y arrasó con el Callao, la provincia portuaria vecina a la capital peruana.










