Berta Rojas, la guitarrista paraguaya «orgullosamente latinoamericana»

Por Ruth E. Hernández Beltrán |

Nueva York (EFE).- «Aguyje» o gracias en lengua guaraní. Fue la primera palabra que la guitarrista clásica Berta Rojas, orgullosa de su origen, dijo al recibir hace dos semanas el Grammy latino por su disco «Legado».

Es la lengua que aprendió de su abuela, que es la oficial de Paraguay junto al español, y que millones de personas escucharon durante la transmisión del evento.

Es la misma Berta Rojas que en su infancia era objeto de burlas por hablar guaraní, y que la pasada semana le dio el primer Grammy a Paraguay, al que dedicó este premio.

«Antes en Paraguay a las niñas que hablábamos guaraní nos llamaban ‘guarandas’ como una forma despectiva de referirse a las que preservábamos el idioma. En mi caso era una forma de comunicarme con mi abuela, que hablaba español pero más que nada guaraní», recuerda en entrevista con EFE.

La paraguaya Berta Rojas asiste a los Latin Grammy en Las Vegas, Nevada (EE.UU.). EFE/EPA/Caroline Brehman

«A pesar de que hace muchos años vivo en EE.UU., es una forma de afianzarme en la identidad paraguaya y recordar de dónde vengo», afirma Rojas.

Berta Rojas acudió al evento en Las Vegas del 17 de noviembre con un vestido verde esmeralda y joyas de diseñadores paraguayos.

Premios para Berta Rojas

Rojas, en 2021 recibió el premio la Guitarra de Oro en honor a su carrera, la más alta distinción que concede la Convención Internacional de la Guitarra.

Se impuso en los Grammy en las categorías de “Mejor Álbum de Música Clásica” por su disco Legado, y “Mejor Obra/Composición Clásica Contemporánea”, por “Anido’s Portrait: Chacarera”, compuesta por Sergio Assa.

En Legado, en que Rojas rescata las figuras de la francesa Ida Presti (1924-1967) y la argentina María Luisa Anido (1907-1996), interpreta temas de estas pioneras de la guitarra clásica que vivieron en momentos en que no eran bien visto esta profesión para la mujer pero aún así triunfaron en un mundo reservado para hombres, más otros temas compuestos en honor a ellas.

Fotografía cedida por Guillermo Fridman donde aparece la guitarrista clásica paraguaya, Berta Rojas. EFE/Guillermo Fridman

Esta visión aún no ha desaparecido, y relata que tampoco a ella le fue fácil abrirse paso en el mundo de la música con su guitarra porque «tampoco era aún una profesión bien vista en Paraguay».

Le tocó romper de algún modo con las estructuras que reinaban en ese tiempo, dificultades que asegura «nos hacen más fuertes y nos permiten abrir camino y afirmarnos en nuestra vocación».

Su guitarra «La rojita»

Rojas recuerda que este disco fue el último que grabó antes de que robaran en Cleveland su guitarra «La rojita», como la llama, pero que milagrosamente reapareció, entregada por una persona que la había comprado a los ladrones.

Dice Rojas que La rojita le dio suerte en los Grammy, y por ello «solo será reemplazada cuando (ella) ya no pueda más».

Este disco y premios, según Rojas, actualmente profesora en el Berklee College of Music en Massachusetts, trae a la conversación -esa fue su intención cuando lo grabó- a todas las pioneras de la guitarra.

«Es una causa que vienen abrazando muchos colegas, mujeres y hombres, en el mundo de la guitarra y de alguna manera este reconocimiento le da mucha más fuerza a este trabajo, que espero siga cogiendo fuerza e irradie a otras áreas de la música», manifiesta.

La música latinoamericana destaca en la discografía de Rojas, porque, según la artista:

«Latinoamérica es la reserva que activa al mundo, es una música que tiene en su rítmica tanto para ofrecer y en la honestidad de sus líneas un contacto directo con su gente», señala.

«Yo soy orgullosamente una guitarrista latinoamericana», afirma Rojas.