Bogotá (EFE).- La 38 Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), que tuvo a la India como país invitado de honor, cerró sus puertas este lunes con una asistencia de más de 563.000 personas en catorce días, en los que también participaron 433 autores de 25 países, informaron los organizadores.
«La palabra que define esta edición de la FILBo es agradecimiento por creer en el poder transformador de la palabra, de la conversación y de los libros», expresó la directora de la feria, Adriana Ángel.
En la FILBo participaron este año 566 expositores de 30 países, que estuvieron repartidos entre los 23 pabellones del recinto ferial Corferias en la capital de Colombia.
«Los resultados de la FILBo muestran que, contrario a algunas percepciones, este sí es un país lector y que se ha posicionado internacionalmente en el mapa literario y editorial. Las editoriales quedaron muy satisfechas, pues cumplieron sus metas de ventas», afirmó por su parte la jefa de proyecto FILBo por Corferias, Tatiana Rudd.

‘Escucharnos es leernos’
Bajo el lema ‘Escucharnos es leernos’, la feria acogió conversaciones en temas como ciencia, historia, representación étnica, inclusión, poesía, filosofía, economía, actualidad política, periodismo, medio ambiente, territorio, género y diversidad.
Por otra parte, la delegación de la India estuvo compuesta por 65 personas, entre ellas 35 escritores, editores, pensadores y gestores culturales, además de delegados del Gobierno, representantes de su embajada y miembros de la Cámara del Libro de India.
Igualmente la feria reunió a escritores, editores y agentes literarios como al hijo menor del nobel colombiano Gabriel García Márquez, Gonzalo García Bacha, y el argentino Patricio Pron, ganador del Premio Alfaguara de 2019.
El escritor español Javier Moro, ganador del Premio Planeta en 2011 por su obra ‘El imperio eres tú’, también asistió al encuentro literario.
«Una casa empieza siempre con una puerta. Los libros son algo parecido: puertas que se abren para que las historias que nacen en los territorios del país salgan a encontrarse con los lectores», expresó la ministra de las Culturas de Colombia, Yannai Kadamani, sobre la FILBo.
La alta funcionaria agregó: «Leer se vuelve un acto de hospitalidad: un modo de abrir espacio a relatos capaces de mostrar que lo plural, lo diverso y lo inesperado existen en nuestro país. En ese gesto aparece la posibilidad de imaginar nuevas maneras de narrarnos, de comprender lo que hemos sido y de pensar lo que podemos ser».









