Carlos Alberto Fernández | Vigo (EFE).- Veinticuatro horas después de autoeditar su primera novela, ‘Hydra’, el libro se había viralizado entre sus seguidores en las redes sociales y el teléfono de la creadora de contenido Irene Nortes (Madrid, 1999) echaba humo por los mensajes del público y los de las editoriales dispuestas a contratar una propuesta «fresca y con temas contemporáneos» dirigida, especialmente, a veinteañeros como ella.
Aquello fue el 23 de marzo y, según explica a EFE de gira por Vigo, el proceso fue «muy fugaz» y con un ritmo «frenético»: no le «dio tiempo como tal a disfrutar del autopublicado», de «presentar al mundo» ese «bebé» que sacó por sí misma. Su texto subió como la espuma en las listas y «al día siguiente tenía un montón de correos electrónicos y teléfonos a los que llamar».
Abrumada, vivió aquella semana «muy intensamente», consciente de que dar el salto a una editorial era una «oportunidad increíble». Ahora, bajo el sello de Suma, de Penguin Random House, el fenómeno de ‘Hydra’ ha llegado a las librerías y lo ha hecho, además, fiel a la versión editada por su autora, algo que le «gustó mucho».
Una portada pintada por ella a acrílico sobre lienzo
No esperaba, por ejemplo, que mantuvieran la portada que ella había pintado a acrílico sobre lienzo, y simplemente hubo algunos retoques, como cambiar la palabra ensaimada por la griega bougatsa, un pastel típico de la cocina de Grecia, el país donde está ambientada la novela.
Agradecida por ese respeto hacia su historia, su portada y su «esencia», Nortes señala que su libro ofrece «una historia muy fresca, un poco novedosa y generacional», escrita por «una chica de 27 años» para sus coetáneos, con temas «muy contemporáneos». En definitiva, una novela «muy veraniega» y también «muy romántica».
Como ella reconoce, es un relato «algo sencillito», con «buen rollo», pero también con «mucho trasfondo», para una lectura «amena y ligera».
Acostumbrada a sus miles de seguidores, ahora su libro se enfrenta al público general y Nortes admite «vértigo», pero a la vez sabe «muy bien» qué la ha llevado hasta aquí y está «dispuesta» a recibir «todo tipo de críticas y opiniones».
Dice que le «compensa» porque «lo bueno» es que ahora su «bebé» está en las librerías y «puede llegar a mucha más gente», lectores que no la conocían. Eso, para ella, «es maravilloso».
El «‘finde’ más intenso»: la feria del libro de Madrid
Y es que Nortes «sabía» que a sus seguidores les «iba a gustar» el libro y lo iban a comprar, pero «no imaginaba» lo que llegó después: la publicación, el éxito y lo que conlleva, como las entrevistas o haber acudido a la feria del libro de Madrid el pasado domingo.
Allí firmó tres horas, atendió a casi 700 personas y tuvo que acabar «en un banco». Es algo que no había vivido «nunca; probablemente, el ‘finde’ más intenso» de sus 27 años, algo que «poder contar en un futuro a sus amigas» y a sus «hijos».
La joven autora no quiere que este sueño hecho realidad «se quede en un libro y ya». En su cabeza hay «muchas ideas» y le encantaría «explorar muchos más géneros y muchas más formas de escribir». Ya tiene contrato para «una segunda novela» y «seguramente» se pondrá con ella en septiembre.
Así que espera brindar al lector «más ratos divertidos», pero, al mismo tiempo, avanzar hacia «algo diferente», porque ‘Hydra’ no deja de ser algo que -dice- podría «esperarse» de ella.
¿Una novela sobre el Camino de Santiago que acaba de completar?
Quizás la futura trama tenga que ver con el Camino de Santiago. Acaba de hacerlo desde Sarria (Lugo) y la experiencia le ha llenado tanto que quiere «hacerlo una vez al año»
Aún con la «resaca emocional» de ese viaje que todos deberían «probar aunque sea una vez en la vida», a sus amigas les ha dicho que el Camino le inspiró tanto que va a escribir un libro ambientado en él.
Ella, que nunca había visitado Galicia, lo ha hecho dos veces en apenas unos días. Puede porque, como dice, dispone al «cien por cien» de su libertad y su tiempo, «entre comillas».
Cada día se levanta «tranquilamente», se hace su «cafecito», se pone a trabajar «desde bien temprano» y va a su «ritmo». «Creo mucho y me inspiro mucho. Mi trabajo no es solamente hacer, hacer y hacer, también es vivir. Me gusta ver a gente, viajar, experimentar. Cada día es uno nuevo que me emociona y me apetece», asegura.
A sus 27 años, con una segunda novela ya comprometida y el respaldo de una editorial potente, Nortes afronta el futuro sin prisa, pero con paso firme; su viaje literario no ha hecho más que empezar.










