Los flamencos del Sacromonte despiden al bailaor y coreógrafo Manolete

Granada, 12 sep (EFE).- El mundo del flamenco, especialmente el vinculado al Sacromonte de Granada, donde se crió, despide este martes al histórico bailaor y coreógrafo Manuel Santiago Maya, Manolete, fallecido ayer lunes a los 77 años.

El féretro con los restos mortales de Manolete, Premio Nacional de Danza y Medalla de Oro de Granada, es velado desde las 11:00 horas por familiares y amigos sobre las tablas del Teatro Isabel la Católica de esta capital andaluza, donde tantas veces bailó, como ha recordado a los periodistas su viuda, Dolores Heredia, para quien su figura y presencia permanecerán en el flamenco «para el resto de la vida».

Su hija Judea ha agradecido los gestos de cariño hacia su padre, que «está recogiendo lo que siempre sembró».

«Estamos pasando los ratos más malos de nuestra vida, pero que lo quieran tanto es un orgullo para mí», ha dicho Judea a los periodistas a las puertas del teatro, al que también ha acudido la cantaora Marina Heredia, visiblemente afectada, y su padre, el cantaor Jaime Heredia, El Parrón, familiar de Manolete.

«Manolete ha sido para el mundo del flamenco en las últimas décadas uno de los bailaores con más elegancia de toda España. Era muy bueno, y los demás, distintos», ha dicho El Parrón, para quien Granada se está quedando «cada vez más huérfana».

Entre los asistentes estaba también la bailaora María Guardia Gómez, Mariquilla, con quien Manolete trabajó en su tablao de Granada además de en el extranjero, especialmente en Alemania, de donde regresaron a España «por el frío».

«En Alemania se me ocurrió montar un tablao flamenco y me llevé a los padres, a los niños y a dos tatas, y eran 27 artistas», ha recordado.

El Teatro Isabel la Católica ha sido el espacio elegido por la familia para dar el último adiós a Manolete después de que el Ayuntamiento le ofreciera también la posibilidad de hacerlo en La Chumbera, donde se ubica su Escuela Internacional de Flamenco, ha explicado a los periodistas la concejal de Cultura de Granada, María Leyva.

Sobre el escenario del teatro, entre tres grandes fotos en blanco y negro del bailaor, permanecerá el féretro hasta las 14:00 horas, cuando será trasladado al cementerio municipal de San José para recibir sepultura en la intimidad.

Nacido en el barrio del Sacromonte, una de las cunas del flamenco, Manolete ha formado parte de una de las dinastías gitanas más importantes de este arte, los Mayas.

Comenzó en el baile con apenas siete años y a los quince se trasladó a la capital de España para vivir la época de los tablaos madrileños.

A partir de los años 70 se consolidó como bailaor y llevó a cabo giras con destacadas figuras de la época como Manuela Vargas y la Chunga por países del norte y del sur de América y Europa, con actuaciones junto al Ballet Nacional de España, bajo la dirección de Antonio Gades.

Llegó a actuar en 1992 en las Termas de Caracalla por encargo de la Ópera de Roma y años después, en 1996, estrenó «El amor brujo» de Manuel de Falla en el Teatro Grec de Barcelona, que luego llevó al Teatro Maestranza de Sevilla y al Festival Internacional de Música y Danza de Granada.

Más recientemente, en 2009, fue creada la Escuela Internacional de Flamenco Manolete con la ayuda del Ayuntamiento de Granada, que cedió el emblemático complejo de la Chumbera, con vistas a la icónica Alhambra, para que se convirtiera en su sede.

Esta escuela, de la que el propio artista había destacado su proyección internacional, ha llegado a recibir a miles de estudiantes y profesionales para aprender el duende en un escenario único.