São Paulo (EFE).- Un grupo de miembros de una barra del Palmeiras fue blanco de un intento de emboscada este domingo en la carretera que comunica a las ciudades de São Paulo y Río de Janeiro, hacia donde se dirigían para acompañar al equipo en el partido con Botafogo por el Campeonato Brasileño.
El incidente se produjo hacia las 09.00 hora local (12.00 GMT) de este domingo en el kilómetro 206 de la Autopista Presidente Dutra, en jurisdicción del municipio de Guarulhos, cuando vehículos de aficionados de un equipo rival no identificado interceptaron la flotilla integrada por 14 autobuses con los hinchas del Palmeiras.
Los agresores bloquearon el paso a los autobuses del Palmeiras, a los que atacaron con artefactos explosivos y cohetes pirotécnicos, pero los agentes de la Policía Federal de Carreteras que escoltaban los autobuses los dispersaron rápidamente.
Palmeiras visita Río para medirse a Botagofo
Según la Policía, el ataque contra los miembros de la barra ‘Mancha Verde’, la principal del Palmeiras, no dejó heridos ni enfrentamientos directos.
«La situación fue controlada por las equipos de escolta, lo que permitió que el convoy retomara la marcha de forma segura», indicó el organismo en un comunicado.

Pese a que la Policía no identificó a los agresores, integrantes de la ‘Mancha Verde’ atribuyeron el ataque a una barra brava del Corinthians, el histórico rival de patio del Palmeiras.
El clásico entre Palmeiras y Botafogo de la noche de este domingo en Río de Janeiro mide a los dos últimos campeones del Campeonato Brasileño y a dos de los favoritos al título este año.
Un fatídico precedente
En una emboscada similar a la de este domingo ocurrida en octubre del año pasado un hincha del Cruzeiro murió y otros 17 sufrieron heridas en un ataque de ultras del Palmeiras, varios de los cuales están presos a la espera de juicio.
Uno de los autobuses en que viajaban los hinchas del Cruzeiro terminó incendiado y otro destrozado en el ataque del 27 de octubre de 2024 ocurrido en una autopista en el interior del estado de São Paulo, que se le atribuyó precisamente a miembros de la ‘Mancha Verde’.