Santander (EFE).- El periodista deportivo Jesús Álvarez destaca que el periodismo es una profesión de «perseverar, de luchar y de estar ahí» y considera que ha ejercido su labor profesional durante 47 años «como mudo testigo del acontecer diario».
«He visto las rencillas y las luchas que ha habido entre unos compañeros y otros. Yo me he apartado un poco, no he sido polémico, también porque en el medio en el que trabajaba importaba más la información que la opinión», dice Álvarez.
Este comunicador, que hace dos años abandonó RTVE, está presentando su primer libro, ‘Cerca de las estrellas’.
En él relata sus vivencias al informar de grandes eventos deportivos y algunas anécdotas con figuras míticas con las que ha tratado en su hacer profesional.
El origen de este libro se remonta a hace 30 años porque ya en 1996 empezó a hacer apuntes sobre «cosas de la tele» o del trabajo.
Pero el libro no cristalizó hasta hace dos, de la mano de la editorial Contraluz y tras jubilarse.
En ‘Cerca de las estrellas’ el lector encontrará una crónica de los casi 50 años de profesión del autor.
Recoge los ocho Juegos Olímpicos y los ocho campeonatos del mundo de fútbol en los que ha participado Álvarez.
Y también las grandes gestas deportivas y otros momentos más amargos que ha narrado.
«No hay nada ficcionado, todo es verdad, es un relato de lo que ha sido mi vida en el deporte», destaca.
Los inicios de Jesús
Álvarez, que empezó en RTVE con 19 años, viene de una familia en la que tanto sus padres, a los que perdió siendo muy joven, como su hermana, se dedicaban al periodismo y a la comunicación.
De entrada él no tenía en sus pensamientos hacer carrera en el mundo de la comunicación.
De hecho, cuando tuvo que decantarse antes de ir a la Universidad eligió las Ciencias, porque se veía en el futuro como ingeniero o en una profesión técnica.
Pero sus circunstancias hicieron que pronto buscara un medio para ganarse la vida que halló en el periodismo.
«Siempre he creído que he sido periodista por genética, porque lo llevaba en el ADN y porque lo había visto en casa todo el tiempo», afirma, antes de reconocer que el periodismo deportivo tampoco era su objetivo.
Al empezar a trabajar le llamó la atención que en el ámbito del deporte le permitían hacer y agarrar el micro, mientras que en otras especialidades periodísticas no.
Y por eso llegó a la conclusión de que jefes y compañeros consideraban al periodismo deportivo como «algo de segunda división».
Esa idea le llevó a tener más interés en este género y en dedicarse a ello, también para prestigiarlo.
Este periodista reconoce que con el paso del tiempo, el deporte ha ganado mucho terreno.
«Antes teníamos un minuto en el telediario. Después, he llegado a hacer 15 ó 20 minutos de información deportiva, lo cual demuestra que todo está en función del interés y la expectación que genere entre los oyentes, lectores y televidentes», apunta.
Periodista las 24 horas
A quien comienza en la profesión, Álvarez le recomienda que nunca pierda la curiosidad y las ganas de saber.
«Siempre he pensado que se es periodista las 24 horas del día. Uno no es periodista de ocho a tres de la tarde. Tienes que estar en alerta por lo que pueda suceder, porque a nosotros lo que al fin y al cabo nos gusta es comunicar», resalta.
También reflexiona acerca de la «locura» que supone cubrir unos Juegos Olímpicos, donde «hay que estar pendiente de tantas cosas que a veces no se puede abarcar todo».
De sus años de carrera profesional, recuerda con especial cariño el Mundial de Sudáfrica y el haber estado cerca de grandes deportistas españoles, como Carlos Sainz padre, Rafa Nadal o Fernando Alonso, cuando han logrado sus mayores éxitos.
Álvarez destaca además el avance tecnológico porque en la época en que empezó «lo precario era encontrar medios para difundir la información».
Hace cuarenta años no había móviles y, cuando se iba a cubrir un acontecimiento, la lucha era localizar un teléfono para poder informar.









