| Por Andrea Montolivo |
Chicago (EE.UU.)(EFE).- A falta de cien días para que arranque este 11 de junio el Mundial 2026, a Mauricio Pochettino le quedan cuatro amistosos para encontrar una fórmula para su selección estadounidense, llamada a reaccionar como anfitriona tras no clasificarse para la Copa del Mundo de 2018 y caer en octavos en la de 2022.
Pochettino, al frente de Estados Unidos desde septiembre de 2024, aseguró que el «éxito» para su equipo sería ganar el Mundial, aunque también destacó la necesidad de ir paso a paso, con respeto para todo rival que se cruce en su camino.

Estados Unidos integra el grupo D con Australia, Paraguay y el ganador de la repesca entre Turquía, Eslovaquia, Kosovo y Rumanía.
El comienzo de la era Pochettino no ha sido de los más fáciles para Estados Unidos. En 2025 perdió en las semifinales de la Liga de Naciones de la Concacaf ante Panamá y la final de la Copa Oro en casa contra México, dos torneos a los que llegaba con ambiciones de título.