Numerosos aficionados del CD Tenerife celebran el ascenso del equipo a Segunda División. EFE/ Ramón De La Rocha

El Tenerife regresa a Segunda División

Santa Cruz de Tenerife (EFE).- La derrota del Celta Fortuna ante el Osasuna Promesas (0-1) ha confirmado el regreso a Segunda División del Tenerife, que afrontará como una fiesta su duelo de este viernes contra el Barakaldo en el Heliodoro Rodríguez López.

El gol del jugador rojillo Martín Pedroarena en Balaídos, intensamente celebrado por la afición chicharrera, ha precipitado los acontecimientos y ha coronado una temporada impecable de los de Álvaro Cervera, quien devuelve al conjunto blanquiazul al fútbol profesional, como ya hiciera en 2013.

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Un Heliodoro Rodríguez López lleno ha recibido al grito de ¡campeones, campeones! del Tenerife a los jugadores cuando han saltado al césped para el calentamiento, un adelanto de lo que les aguarda tras el pitido final, con rúa y recepción en el Cabildo de Tenerife incluidos.

A lo largo de la temporada, el equipo fue capaz de sacar adelante duelos difíciles, aunque no siempre con un juego vistoso o del todo efectivo, y cumplir la tarea de sumar de tres en tres puntos en buena parte de una campaña en la que el CD Tenerife ha tenido que luchar siempre con la etiqueta de favorito, con la motivación extra que eso otorgaba al rival, especialmente en las visitas al Heliodoro.

Desde febrero, los de Álvaro Cervera han contado con un panorama controlado, con una diferencia más que suficiente sobre el Celta Fortuna, el máximo perseguidor y único equipo que ha sido capaz de seguir el ritmo de los blanquiazules, que durante la temporada, y especialmente a partir de ese mes, han luchado contra los rivales y contra sí mismos, pues la presión para cristalizar el ascenso llegó a condicionar visiblemente el juego y los resultados.

El técnico blaquiazul, Álvaro Cervera, que ha ejercido de líder dentro y fuera del vestuario, consciente de los obstáculos, apeló en todo momento que los suyos se mantuvieran tranquilos en su día a día, aunque se ha mostrado algo sorprendido en las últimas semanas por los errores que se han cometido, impropios, pero que finalmente no han puesto en peligro el objetivo final.