A Coruña (EFE).- Operarios del Deportivo trabajan contra reloj para reparar los daños en el césped de Riazor, donde este jueves tiene que disputarse el partido amistoso entre España e Irak, tras la invasión de campo de los aficionados deportivistas a la conclusión del partido de anoche contra la UD Las Palmas.
Fuentes del club gallego confirmaron a EFE que hay “zonas del césped que han sido arrancadas y otras quemadas”, además de que las bocas de riego han quedado “destrozadas” y una de las porterías también presente desperfectos.
Con numerosos cristales sobre el césped y “unos 500 asientos” arrancados de las gradas, en el Dépor no aseguran que el partido pueda disputarse pese a que están haciendo “todo lo posible” para que el partido de España se celebre con normalidad.
En el club gallego también hay preocupación porque la invasión del campo puede acarrear una sanción de “un cierre parcial del estadio”.
Este miércoles estaba previsto un entrenamiento de la selección iraquí en Riazor a partir de las 18.00 horas. Ese mismo día, España entrenaría en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas a las once de la mañana, antes de emprender viaje a Galicia.
El amistoso de A Coruña es el último que la selección va a disputar en España antes de viajar a México, donde el 8 de junio cerrará su preparación para el Mundial con un partido amistoso ante Perú en Puebla.









