Fachada de la sede corporativa de Telefónica, en el distrito de Las Tablas en Madrid. EFE/MARISCAL

La Sepi explora entrar en Telefónica, Indra no lo niega y Pontegadea (Ortega) lo descarta

Belén Molleda |

Madrid, (EFE).- La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) explora una eventual adquisición de parte de Telefónica, una posibilidad sobre la que Indra ha afirmado que no quiere especular y que descarta Pontegadea, la sociedad inversora de Amancio Ortega.

Cuando no han cumplido los dos meses desde que el grupo saudí STC Group anunciara su intención de adquirir hasta un 9,9 % de Telefónica, las especulaciones sobre posibles movimientos en la principal multinacional de telecomunicaciones española se suceden después de que el Gobierno haya insistido en que se trata de una de las empresas “más estratégicas” del país.

Telefónica no solo tiene un importante papel en el ámbito de las telecomunicaciones, sino de defensa.

“No presupone la adopción de una decisión que suponga dicha adquisición”

Este martes, ha sido la SEPI la que, a través de un comunicado colgado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ha confirmado que “viene monitorizando” la situación de la principal teleco española y que está “llevando a cabo un análisis exploratorio interno relativo a una eventual adquisición de una participación accionarial en dicha compañía”.

Este análisis -aclara- “no presupone la adopción de una decisión que suponga dicha adquisición”.

La SEPI ha confirmado este movimiento un día después de que El Confidencial avanzara que el Gobierno español analizaba distintas opciones para mantener la españolidad de Telefónica.

Entre las alternativas para ello figura la toma de una participación próxima al 5 % liderada por la SEPI, en coordinación con otros inversores nacionales.

Una de las empresas sobre las que se especuló que podría entrar en Telefónica fue Indra, un asunto por el que fue preguntado su presidente Marc Murtra, este martes durante la presentación de resultados de la compañía en la conferencia con analistas

Murtra eludió ahondar en el asunto porque no entraba en “especulaciones” y afirmó que su intención era acometer inversiones industriales.

Amancio Ortega también interesado

Otro de los posibles inversores que podrían entrar en Telefónica, según se especula, es Pontegadea, el brazo inversor de Amancio Ortega, una sociedad que comparte con Telefónica la compañía Telxius, una sociedad que aglutina el negocio de cables submarinos y que antes tenía las torres de telecomunicaciones del operador.

Desde Pontegadea, han sido tajantes en declaraciones a EFE y han asegurado que Telefónica no está dentro de su estrategia y que no contempla invertir en la compañía.

Fuentes de esta sociedad de Ortega han ido más allá y han defendido que desde Moncloa no se han puesto en contacto con ellos para sondear esta posibilidad.

Algunas informaciones apuntaban a que desde Moncloa se venía trabajando en aunar el interés de varios empresarios españoles que se sumen a esta iniciativa, que supondría la vuelta del Estado al capital de Telefónica. STC Group sigue con sus planes.

STC Group

STC Group comunicó a primeros de septiembre su entrada en el accionariado de Telefónica, donde esperaba controlar un 9,9 %, mediante la adquisición del 4,9 % en acciones y otro 5 % mediante derivados, los cuales ejecutará para convertir en acciones una vez obtenidas las autorizaciones pertinentes.

Una de las autorizaciones preceptivas es la del Ministerio de Defensa, un organismo al que STC Group se tiene que dirigir si quiere avanzar en sus planes.

Si ha presentado o no ya la petición formal al Gobierno es una incógnita, que no ha querido despejar la vicepresidenta primera del Gobierno en funciones, Nadia Calviño, tras ser preguntada por el asunto en varias ocasiones durante la reunión informa ministerial que se ha celebrado recientemente en León.

Tampoco la empresa aclara nada al respecto, y fuentes de la misma se han limitado a decir a EFE que el plan de STC Group es el mismo que anunció en septiembre.

La adquisición por parte del grupo saudí de esa participación, valorada en 2.100 millones de euros y que le convertirá en el primer accionista de Telefónica, requiere el visto bueno de Defensa.