Madrid (EFE).- La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha mantenido su previsión de crecimiento económico de España en el 2,3 % para 2025 y ha mejorado una décima el déficit público previsto, al 2,7 % del PIB, en un contexto de tensiones arancelarias y «fuerte incertidumbre institucional».
La presidenta de la Airef, Cristina Herrero, ha explicado este miércoles en rueda de prensa que España sigue con «el marco fiscal nacional congelado», a unas alturas del año en la que deberían estar aprobados los objetivos de déficit y deuda a tres años, y fijada la tasa de crecimiento de referencia para la elaboración de los presupuestos generales del Estado de 2026.
Sin embargo, ha dicho, no hay orden ministerial para el inicio de la elaboración de los presupuestos, ni límite de gasto aprobado, ni informe de situación de la economía española ni convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) como ocurriría «en un ciclo presupuestario normal».
A ello ha sumado la falta de información sobre el gasto en defensa que hace «imposible» conocer el impacto en contabilidad nacional del aumento del gasto en defensa de 10.471 millones comprometido en 2025.
Dentro de sus previsiones fiscales, la Airef ha elevado una décima, al 4,6 %, el crecimiento del gasto neto este año, por encima de la referencia acordada (3,7 %), aunque la desviación estaría dentro de los límites establecidos por la normativa europea.
Divergencias entre la regla nacional y la europea
Herrero ha incidido en las divergencias que existen entre la regla nacional y la europea, dado que no se ha reformado el marco fiscal nacional para que sea coherente con la reforma de la gobernanza fiscal europea.
En este contexto, la regla de gasto nacional se incumplirá este año en la Administración central, en casi todas las comunidades autónomas y en ocho de las corporaciones locales que analiza la Airef, lo que requeriría medidas de ajuste por importe aproximado de 11.000 millones para un cumplimiento estricto que reduciría el déficit público este año al 2 % del PIB.
Ha matizado Herrero que la Airef se ve obligada a pedir este ajuste bajo el marco nacional, pero que acometerlo conllevaría un sobrecumplimiento con Europa, lo que pone de manifiesto el «galimatías» de un doble marco que incurre en incoherencias.
La previsión macroeconómica del 2,3 % para 2025 no ha cambiado, a la espera de conocer las medidas arancelarias que finalmente impondrá Estados Unidos, aunque se ha revisado la composición del crecimiento, con una mayor aportación de la demanda nacional (consumo e inversión) frente a una contribución más negativa de la demanda externa (exportaciones e importaciones).
Aumenta el consumo privado y la inversión mientras que se reduce el consumo público, al tiempo que crecen las exportaciones, pero menos que las importaciones, que se incrementan en consonancia con una mayor demanda interna.
Factores
Los factores que justifican esta previsión, según el informe de la Airef, son el comportamiento favorable de las exportaciones de servicios y la afluencia de población inmigrante, que está sosteniendo el gasto en consumo a la vez que impulsa el mercado de trabajo.
El escenario fiscal mejora una décima el déficit del conjunto de las administraciones públicas, que cerraría en el 2,7 % en 2025, el 2,4 % descontando las tres décimas que se atribuyen al coste de las medidas por la dana de Valencia.
La autoridad calcula que los ingresos (sin incluir los fondos europeos del plan de recuperación) crecerán este año un 6,3 %, hasta el 42,1 % del PIB, lo que supone tres décimas más respecto a su anterior previsión debido a la mayor recaudación de IRPF, IVA e impuesto sobre trasmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados.
Los gastos aumentarán en 2025 un 5,3 %, hasta el 44,8 % del PIB, tres décimas más que en su anterior previsión por cambios en las previsiones de efectivo de los fondos de la Seguridad Social y en la inversión asociada a los fondos europeos en las comunidades autónomas, entre otras cosas.