Vista del BCE en Fráncfort (Alemania). EFE/EPA/Ronald Wittek

El BCE mantiene los tipos de interés en el 2 % por segundo mes consecutivo

Fráncfort (Alemania) (EuroEFE).- El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo este jueves su tipo de interés a los depósitos de los bancos en el 2 % porque prevé que la inflación se mantendrá estable a medio plazo.

El BCE informó de que el Consejo de Gobierno deja inalterado el precio del dinero porque «la inflación se sitúa actualmente en torno al objetivo del 2 % a medio plazo» y su valoración sobre las perspectivas de inflación se mantiene prácticamente sin cambios.

También mantiene la tasa de interés de las subastas semanales de refinanciación en el 2,15 %, y la facilidad de crédito, interés al que presta a los bancos a un día, en el 2,40 %.

El BCE orienta los tipos de interés a corto plazo con el tipo de interés a los depósitos de los bancos, mientras retira el exceso de liquidez y reduce su balance.

La entidad prevé que la inflación se mantenga estable a medio plazo y pronostica un crecimiento algo más elevado este año y así lo reflejan sus nuevas proyecciones macroeconómicas.

El BCE prevé ahora una inflación general del 2,1 % en 2025 (2 % en las proyecciones de junio), del 1,7 % en 2026 (1,6 %) y del 1,9 % en 2027 (2 %).

La zona del euro crecerá un 1,2 % en 2025 (0,9 % previsto en junio), un 1,0 % en 2026 (1,1 %) y un 1,3 % en 2027 (sin variación).

El BCE reitera que tomará las decisiones sobre los tipos de interés en cada reunión según los datos económicos.

«El Consejo de Gobierno no se compromete de antemano con ninguna senda concreta de tipos», añade el comunicado publicado tras la reunión.

Eleva tres décimas el crecimiento previsto para la eurozona

El BCE también ha mejorado tres décimas, hasta el 1,2 %, el crecimiento previsto para la eurozona en 2025, en tanto que ha rebajado una décima, al 1 %, el pronosticado para 2026.

Además, el BCE ha elevado una décima, al 2,1 %, la inflación media prevista para este ejercicio, con lo que vuelve a dejar para 2026 la consecución del objetivo del inflación del 2 % que la entidad mantiene como referencia para la toma de sus decisiones de política monetaria.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde hoy en Fráncfort (Alemania).
La presidenta del BCE, Christine Lagarde hoy en Fráncfort (Alemania). EFE/EPA/Ronald Wittek

Para 2026 la previsión de inflación general se eleva también una décima, al 1,7 %, en tanto que para 2027 se baja al 1,9 %, una décima menos.

El comunicado publicado este jueves por el BCE dice que las nuevas proyecciones de los expertos presentan un panorama «muy similar» al de junio.

La inflación subyacente (sin energía ni alimentos) se mantendrá en el 2,4 % este año y en el 1,9 % el que viene, para bajar al 1,8 % en 2027, una décima menos a lo previsto en junio.

Lagarde dice que la desinflación ha concluido

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo también que «el proceso desinflacionario ha concluido» y que la entidad está en un buen lugar, por lo que deja entrever que no va a bajar más los tipos de interés si la situación no cambia mucho.

Los mercados de deuda soberana funcionan bien

Lagarde dijo también que «los mercados de deuda soberana funcionan de forma ordenada» en este momento al ser preguntada por la situación de Francia y la subida de su prima de riesgo.

Por ello dejó entrever que el BCE considera que esa subida no es exagerada y no es necesario intervenir en este momento en el mercado y comprar deuda soberana de Francia para frenar la subida.

La presidenta del BCE considera que la institución tiene ahora las herramientas necesarias para lograr que los tipos de interés están en un nivel similar en todos los países de la zona del euro pero instó a Francia a reducir su déficit.

Francia afronta una crisis política debido al rechazo a los ajustes en su presupuesto, que tiene un déficit en torno al 5 % desde 2010.

El rechazo a los recortes presupuestarios de 44.000 millones de euros causó esta semana la caída del Gobierno de François Bayrou, sustituido por el ministro de Defensa, Sébastien Lecornu.

Lagarde recordó «el trauma de Grecia» hace unos años cuando su prima de riesgo se disparó hasta que el país fue incapaz de refinanciarse en los mercados, tuvo que pedir un recate y posteriormente aplicar reformas económicas muy impopulares.

Posteriormente se produjo el contagio a las primas de riesgo de Irlanda y Portugal, países que también fueron rescatados durante la crisis de la deuda soberana de la zona del euro hace unos quince años.

España recibió asistencia para rescatar a los bancos y también tuvo que realizar ajustes en su presupuesto.

Lagarde dijo que es esencial aplicar las reformas propuestas por su antecesor, Mario Draghi, para mejorar la competitividad de la zona del euro y asegurar finanzas públicas sostenibles en el llamado informe Draghi, publicado hace un año.

Francia tiene una deuda de 3,5 billones de euros, Italia de 3,1 billones de euros y Alemania de 2,8 billones de euros.

Por ello sube la prima de riesgo de Francia, que supera a la de Italia y se sitúa ahora como la peor de la eurozona.

La rentabilidad de la deuda francesa y la italiana se sitúan cerca del 3,5 %.