Shanghái (China) (EFE).- Los precios de la vivienda nueva en China cayeron por vigésimo séptimo mes consecutivo en agosto, aunque lo hicieron a un ritmo levemente inferior al de julio y cortaron una racha de varios meses encadenando bajadas cada vez más pronunciadas pese a las medidas del Gobierno para atajar la crisis.
Los precios en 70 ciudades seleccionadas cayeron un 0,3 % con respecto al mes anterior, según cálculos efectuados por EFE con base a las cifras divulgadas hoy por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que habían reflejado una contracción del 0,31 % en julio.
De las mencionadas localidades, 57 experimentaron reducciones en el precio de la vivienda nueva frente a las 60 de julio, mientras que 9 -entre ellas, algunas importantes como Shanghái o Hangzhou- registraron repuntes, dato superior al del mes anterior (6).
¿Cómo le fue a la vivienda de segunda mano en China?
Los cálculos sobre las cifras de la ONE también reflejan una reducción del 0,58 % intermensual en el precio de las viviendas de segunda mano en agosto, en este caso un ritmo más alto que el registrado en el mes previo (-0,55 %).
En el caso de esta tipología de inmuebles, la práctica totalidad de las 70 ciudades analizadas experimentaron descensos: solo Changchun, capital de la provincia nororiental de Jilin, registró un aumento en el precio de la vivienda usada frente a julio.
En los últimos años, las autoridades chinas han anunciado numerosas medidas para detener el desplome del mercado inmobiliario, un asunto que preocupa a Pekín por sus implicaciones para la estabilidad social, ya que la vivienda es uno de los principales vehículos de inversión de las familias chinas.
Uno de los grandes causantes de la reciente ralentización de la economía de China es precisamente la crisis del sector inmobiliario, cuyo peso sobre el PIB nacional -sumando factores indirectos- se estimaba en torno a un 30 %, según algunos analistas.