Riad, (EFE).- El ministro de Energía de Arabia Saudí, Abdelaziz bin Salmán, retó este martes a China a competir en el campo de la tecnología de baterías y almacenamiento de energía, un sector por el que el reino árabe está apostando para diversificar su economía, muy dependiente del petróleo.
«Les digo a los chinos: ¡Atención! El próximo año entramos con fuerza en la competición en el campo de las baterías», dijo el ministro durante una conferencia en el marco de la novena edición del foro Future Investment Initiative (FII) de Riad, más conocido como el ‘Davos del Desierto’.
«Proveer al mundo de energía»
Bin Salmán afirmó que Arabia Saudí debe ser competitiva a la hora de «proveer al mundo de energía», por lo que la sostenibilidad «es la base del desarrollo de la nueva economía, de la industria y de los servicios».
«Tenemos que prepararnos hoy para el futuro de 2030 y el posterior», indicó, en referencia al plan Visión 2030 impulsado por el príncipe heredero y primer ministro de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, para diversificar la economía del reino.
Necesidad de «mucha energía»
De acuerdo con el ministro, la economía saudí «acabará» si no se adquiere «una fuente sostenible de energía, ya que los sectores de la industria, la inteligencia artificial (IA) y el entretenimiento requieren mucha energía porque evolucionan».
En este sentido, indicó que Arabia Saudí quiere «comprobar» que está «entre los competidores» por el suministro de energía al mundo, con el objetivo paralelo de apoyar la transición energética, al sector industrial, a la diversidad de servicios y la sostenibilidad.
«La nueva economía cambia el estilo de vida del mundo, y requiere mucha energía», sentenció.
Las autoridades de Arabia Saudí están centrando sus inversiones, entre otros sectores, en las baterías y en el almacenamiento de energía, con el objetivo de generar más de la mitad de su electricidad a partir de fuentes renovables y así reducir su dependencia del petróleo.