El presidente de Indra, Ángel Escribano, en una imagen de archivo. EFE/Chema Moya

Indra ganó un 58 % más aupada por una mejor valoración de su participación en Tess Defence

Madrid (EFE).- La tecnológica Indra obtuvo en los primeros nueve meses del año un beneficio neto de 291 millones de euros, un 58 % más que en el mismo periodo de 2024, como consecuencia de la mejora operativa, y por el impacto del aumento en la valoración de la participación en Tess Defense.

Sus ingresos crecieron un 6,2 % en el periodo, hasta los 3.611 millones, en un contexto en el que está a la espera de cerrar la compra de Hispasat y la posible fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), propiedad del presidente de Indra, Ángel Escribano, y de su hermano Javier, también consejero de la tecnológica española.

La deuda neta del grupo creció un 62,2 % hasta los 114 millones, según los datos comunicados este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Su cartera de pedidos en el periodo alcanzó los 9.512 millones, un 34,9 % más en los que se incluyen los datos de la compañía de fabricación de vehículos militares de última generación Tess Defence, de la que se hizo con la mayoría de las acciones el pasado junio y que le supuso un impacto de 1.476 millones. De no haber sido por esto, la cartera de pedidos hubiera crecido un 14 %.

Los ingresos en defensa crecieron un 13,5 %

La mayoría de la facturación de Indra aún continúa llegando de su división tecnológica de Minsait, con 2.226 millones, un 3,1 % más que en 2024; pero donde más ha crecido ha sido en el área de defensa, un 13,5 %, hasta los 764 millones, empujados por el proyecto Eurofighter, que aumentó un 28,9 % hasta los 178 millones y lastrados por el proyecto FCAS (Futuro Sistema Aéreo de Combate), que descendió un 15 % hasta los 173 millones.

INDRA RESULTADOS
El presidente ejecutivo de Indra, Ángel Escribano, en una imagen de archivo. EFE/Borja Sánchez-Trillo

En cuanto a su división de tráfico aéreo sus ingresos crecieron un 16,5 %, hasta los 364 millones; y la de movilidad, un 0,7 %, hasta los 258 millones.

La plantilla final a cierre de septiembre de 2025 estaba formada por 61.475 empleados, lo que ha supuesto un incremento del 5 %, 2.765 empleados más, casi todos ellos en España.

El tercer trimestre se ha visto marcado por la firma de una financiación de 385 millones por parte del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para impulsar las actividades de I+D en defensa y espacio y por las compras de Aertec Defence & Aerial Systems (DAS) y de la planta de Gijón de Duro Felguera (El Tallerón).

Por su parte, Ángel Escribano, presidente de Indra, ha destacado la «solidez» de los resultados y el crecimiento del empleo en España, un 7 %; mientras que su consejero delegado, José Vicente de los Mozos, ha destacado el papel del grupo en la movilización a todo el ecosistema industrial nacional después de la adjudicación de los programas especiales de modernización puestos en marcha por el Ministerio de Defensa.

Indra invertirá 50 millones en Kansas (EEUU)

Indra ha anunciado una inversión de 50 millones de euros en Kansas (EE. UU.), donde prevé construir una planta dedicada al tráfico aéreo y movilidad, en la que prevé construir radares, radios y pórticos de peaje ‘free flow’ (sin barreras).

Esta inversión se efectuará en dos años y prevé generar 200 empleos en esta planta, en la que fabricará productos destinados al mercado americano, según ha anunciado el consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos.

La inversión se sumará a los 100 millones que destinará a la planta de Gijón y en el centro de Córdoba.

En este contexto, ha avanzado que este mismo año comenzarán las primeras operaciones con vehículos 8×8 en el centro asturiano de ‘El Tallerón’, la planta que compró a Duro Felguera y donde se está construyendo un centro de diseño y fabricación de plataformas y vehículos terrestres.

También se ha referido al centro de Córdoba, donde quiere lanzar su primera línea automatizada, con capacidad de fabricación de 100 radares ‘Nemus’ al año, el más avanzado, que sirve para detectar drones y proyectiles y que se convertirá en el futuro sistema antiaéreo español o europeo.

Se ha referido también a los centros de Vigo, Lugo, Barcelona y Sevilla, que prevé reforzar, todo ello con la vista puesta en incrementar las capacidades en defensa de Europa, que en la actualidad está al 52 %.