São Paulo/Washington (EFE).- El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este martes haber mantenido una nueva conversación telefónica con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, que calificó de «muy buena» y en la que según el republicano ambos departieron sobre «comercio» y sanciones.
«Tuvimos una gran conversación. Hablamos de comercio. Hablamos de sanciones, porque, como saben, las sancioné en relación con ciertas cosas que sucedieron», explicó Trump cuando le preguntaron sobre el tema al término de un acto en la Casa Blanca.
El mandatario neoyorquino se refirió así a los aranceles adicionales del 40 % que Washington activó en verano para los productos importados desde Brasil en represalia por el procesamiento criminal contra su aliado político, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, condenado en septiembre a 27 años de prisión por tratar de dar un golpe de estado tras la victoria electoral de Lula.
Lula le pide a Trump «avanzar rápido en las negociaciones»
Por su parte, el mandatario brasileño pidió en la conversación telefónica con Trump «avanzar rápido» en las negociaciones comerciales entre ambos países, según informó el Gobierno de Brasil.
Lula calificó de «muy positiva» la decisión de Trump de librar del arancel adicional del 40 % las importaciones de productos brasileños como el café, la carne y las frutas, pero le recordó que todavía quedan otras mercancías con ese tributo, según un comunicado.

La llamada, que duró unos 40 minutos y se describió como «muy productiva», fue más allá de los temas comerciales y se adentró en asuntos de seguridad.
En ese sentido, Lula subrayó la «urgencia» de reforzar la cooperación con EE.UU. para combatir el crimen organizado internacional, ante lo cual Trump resaltó su «total disposición» en trabajar con el país latinoamericano, según la versión brasileña.
Durante la llamada, los dos líderes acordaron volver a conversar «en breve» sobre estos temas.
La reducción de los aranceles a Brasil
Trump firmó a final de noviembre una orden ejecutiva para retirar los gravámenes adicionales a ciertos productos de Brasil, como la carne bovina, vegetales, café y cacao, después de haber negociado con el propio Lula.
«Tuvimos una muy buena conversación. Él es muy bueno, me cae bien. Tuvimos algunas buenas reuniones, como saben, pero hoy tuvimos una muy buena conversación», explicó Trump sin añadir nada sobre la posibilidad de una próxima reunión con su homólogo brasileño.
El reciente acercamiento entre ambos llega después de que Trump y Lula mantuvieran varias llamadas telefónicas y un encuentro cordial en Malasia a finales de octubre.

Trump, que ha asegurado que se reunirá pronto con Lula, redujo los aranceles a Brasil después de que el duro revés electoral republicano en varias elecciones importantes en EE.UU. a principios de noviembre hayan redoblado la preocupación de la Casa Blanca sobre la inflación en el país, que se ve impulsada por los aranceles, y el alto costo de vida.
La tensión por caso de Bolsonaro
La relación entre ambos países tocó fondo en julio, cuando la Casa Blanca anunció el arancel adicional del 40 % sobre gran parte de las importaciones brasileñas.
Trump justificó la decisión por una supuesta «caza de brujas» contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro (2019-2022), que estaba siendo juzgado en la Corte Suprema por un intento de golpe de Estado.
Como parte de la campaña de presión, el Gobierno estadounidense también congeló los bienes y activos que pudiera tener en el país el juez instructor del caso, Alexandre de Moraes.
Pese a todo, Lula salió a defender a la Corte Suprema, que terminó por condenar a Bolsonaro, y ofreció a Trump centrar la negociación en cuestiones puramente comerciales.
Tras un breve encuentro entre ambos en los márgenes de la Asamblea General de la ONU en septiembre, el presidente estadounidense dio luz verde al inicio de las conversaciones al más alto nivel.
A ese encuentro le siguió otra reunión más extensa en octubre en Malasia, durante la cual intercambiaron halagos.
El acercamiento desembocó, hace dos semanas, en la firma del decreto por parte de Trump que suavizó los aranceles para algunos productos brasileños.