París (EFE).- El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó este martes en París que el posible control estadounidense de los pozos petrolíferos venezolanos no supone una amenaza para Canadá, el cuarto mayor productor de crudo del mundo.
En declaraciones a los medios en la capital francesa, donde participa en una reunión de la Coalición de Voluntarios en apoyo de Ucrania, Carney dijo que «el petróleo canadiense será competitivo porque es de bajo riesgo y de bajo coste» y que lo seguirá siendo «a medio y largo plazo».
Carney insistió en que el petróleo canadiense puede competir con el de otros países y que Canadá está también tomando medidas para diversificar los mercados a los que exporta.
El posible control estadounidense del petróleo venezolano, con el objetivo de multiplicar la producción en el país con las mayores reservas probadas de crudo del mundo, está causando preocupación en Canadá ante el temor de que afecte a la baja a su precio.
La práctica totalidad de la producción de petróleo de Canadá que no es para el consumo doméstico es exportada a EE.UU. y el país no cuenta en estos momentos con oleoductos que conecten los yacimientos de arenas bituminosas de la provincia de Alberta, donde se concentran sus pozos, con otros mercados.
En 2024, Canadá exportó al día una media de 3,9 millones de barriles de petróleo a EE.UU., el 77 % de la producción del país y el 96 % de sus exportaciones de crudo, que es del mismo tipo pesado que el de Venezuela.
El lunes, las acciones de las principales compañías petrolíferas canadienses cayeron ante la posible llegada a las refinerías estadounidenses de crudo venezolano, que competiría con el de Canadá.