Washington (EFE).- El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció este miércoles que el Departamento del Tesoro está implementando la iniciativa del presidente, Donald Trump, de eximir de impuestos los intereses de los préstamos para automóviles estadounidenses para «que las familias trabajadoras y de clase media ahorren dinero».
Bessent explicó a través de un mensaje en la red social X que la medida se aplicará a los vehículos nuevos ensamblados en Estados Unidos y comprados entre 2025 y 2028.
El encargado del Tesoro explicó que «los contribuyentes podrán deducir hasta 10.000 dólares anuales en intereses de préstamos para automóviles, independientemente de si detallan sus deducciones o utilizan la deducción estándar».
Treasury is implementing President Trump’s No Tax on American Car Loan Interest, putting money back in the pockets of working and middle-class families. For new U.S.-assembled vehicles purchased in 2025-2028, eligible taxpayers can deduct up to $10,000 per year in auto loan… pic.twitter.com/jO0kNNCNOd
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) January 7, 2026
La Administración Trump justifica esta iniciativa de deducción diciendo que se espera reducir los costos mensuales y que la compra de un automóvil sea más asequible para las familias.
La medida se enmarca en la política industrial y comercial impulsada por Trump desde su vuelta al poder en 2025, centrada en incentivar la producción manufacturera nacional mediante aranceles, beneficios fiscales selectivos y restricciones a las importaciones.
Durante su mandato, el sector automotriz estadounidense se vio beneficiado por protecciones comerciales frente a vehículos y componentes extranjeros, aunque fabricantes y analistas advirtieron de un aumento de costos de producción y de precios finales para los consumidores debido a esas mismas barreras.