Madrid (EFE).- La nieve llena las estaciones de esquí desde hace semanas en España, un oro blanco que hace elevar hasta el 80 % la ocupación los alojamientos rurales colindantes, según la Asociación Española de Turismo rural (Asetur); pese a este pico de demanda, el sector quiere mantener su apuesta por la comodidad frente a los colapsos.
Por ejemplo, el pasado fin de semana usuarios se hacían eco en redes sociales de las retenciones kilométricas a la entrada de Sierra Nevada (Granada), igual que sucedió en el puerto de Navacerrada (Madrid), cuyo párking ya estaba lleno a las 8.00 horas.
Las estaciones se encuentran en espacios rurales y naturales, en su mayoría protegidos, lo que supone que tienen una capacidad «finita» a la hora de poder estar con comodidad en ellas, ha explicado a Efeagro el presidente de la Asociación Turística de Estaciones de Esquí y Montaña de España (Atudem) y consejero delegado de Cetursa Sierra Nevada S.A, Jesús Ibáñez.
No quieren ser una playa «mal gestionada en agosto»
Además, ha enfatizado que el sector busca la comodidad y no la masificación porque «no quieren ser una playa no bien gestionada en el mes de agosto».
Desde Atudem han destacado que las estaciones han invertido en los últimos años una media de 70 millones de euros para adecuar y modernizar sus instalaciones, invirtiendo también en comodidad para el visitante en el resort.
Entre las causas de estos colapsos, ha apuntado que hay mucha gente que no está habituada a ver la nieve y enseguida quiere subir a tocarla y a jugar en ella.
A su juicio, esto es lo que genera una demanda extraordinaria en lugares que normalmente son vía sin salida y por eso «un fin de trayecto» como Sierra Nevada o Navacerrada tiene más tráfico con gente que quiere acceder al área de la que se puede gestionar».

Además de estos inconvenientes, también son una inyección económica, pues en términos absolutos, la estación de Sierra Nevada en Granada, de la que Ibáñez es también responsable, tiene un total de 14.000 plazas para dormir, un aparcamiento para 6.000 vehículos y genera más de 3.000 empleos a lo largo de la temporada.
350 millones de euros de impacto en Aragón
El turismo de nieve es uno de los grandes motores económicos y sociales también de Aragón, que alberga quince estaciones de esquí y generan un impacto anual de 350 millones de euros y más de 13.000 puestos de trabajo directo e indirectos, según ha señalado el consejero de Medio Ambiente y Turismo de la comunidad, Manuel Blasco.
Blasco ha indicado a EFEagro que la nieve es una «palanca estratégica» dentro del modelo turístico aragonés porque permite desestacionalizar la demanda.

Por ejemplo en el Pirineo aragonés el crecimiento es «más intenso» con subidas del 7,5 % en viajeros y del 10,8 % en pernoctaciones y una respuesta «muy favorable» en las zonas donde están las estaciones de esquí.
En particular, en la comarca de Gúdar-Javalambre, donde están las estaciones de Javalambre y Valdelinares, las pernoctaciones hoteleras han creció un 15,5 % en el acumulado anual.
Así, el conocido como «oro blanco» atrae a cientos de expertos y debutantes a la montaña mientras el sector recuerda que para evitar pasar el día en un atasco en mitad de la montaña resulta fundamental ir preparado, planificar y revisar el aforo de las estaciones, así como la capacidad en tiempo real de los aparcamientos.