Madrid (EFE).- El índice de precios de consumo (IPC) se moderó una décima en diciembre, hasta al 2,9 % interanual, por el abaratamiento de los carburantes y la menor subida de los paquetes turísticos, mientras que la inflación de los alimentos aumentó dos décimas, hasta el 3 %, por el encarecimiento de legumbres y aceites.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este jueves el dato de inflación adelantado hace dos semanas, así como la tasa de inflación subyacente (sin energía ni alimentos no elaborados), que se situó en el 2,6 %, la misma que el mes anterior.
Transporte
El grupo que más destacó por su influencia en la moderación de la inflación fue el del transporte, cuya tasa anual se frenó medio punto, hasta el 1,8 %, debido a la bajada de los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, frente a la subida en diciembre de 2024.

También tiró a la baja el grupo del ocio y cultura, ya que la tasa cayó siete décimas respecto a noviembre, hasta situarse en el 0,5 %, por la menor subida de los precios de los paquetes turísticos y el abaratamiento de los servicios recreativos y deportivos.
Entre los grupos con influencia positiva destaca el de alimentos y bebidas no alcohólicas, cuya tasa anual aumentó dos décimas, hasta el 3 %, debido principalmente al encarecimiento de las legumbres, hortalizas, aceites y grasas, frente a la bajada en diciembre de 2024.
Con esta tasa de diciembre, la inflación cierra el año con una media del 2,7 %, según destaca el Ministerio de Economía, que añade que «continúa la senda de moderación» y «sigue siendo inferior a las subidas salariales, lo que permite ganancias de poder adquisitivo».
En un comunicado, añade que la inflación subyacente media en 2025 se sitúa en el 2,3 %, seis décimas menos que en 2024 (2,9 %) y en línea con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE).
Los huevos siguen subiendo: un 31,3 % en diciembre
Los huevos son el elemento de la cesta de la compra que más subió en diciembre en tasa interanual, un 31,3 %; seguidos de la carne de vacuno (17,2 %); del café (16,3 %); del chocolate (12,7 %); y del cacao y chocolate en polvo (12 %).
También destacan las subidas de otros aceites comestibles, un 9,7 %; de los despojos comestibles, un 7,8 %; de la carne de ovino y caprino, un 7,4 %; de las legumbres y hortalizas frescas, un 7,3 %; y de los frutos secos, un 7 %.

Por contra, el aceite de oliva fue el producto que más redujo su precio, un 31,6 % en el último año, aunque desde enero de 2021 acumula un aumento del 59,2 % y en tasa mensual se ha encarecido por tercer mes consecutivo, un 1 %, detalla el INE.
También bajaron en tasa interanual el azúcar, un 5,5 %; las patatas, un 1,8 %; y otros productos a base de cereales, un 2,4 %.
Dejando a un lado el ámbito alimentario, lo que más se encareció respecto a un año antes fue la joyería y bisutería (31,6 %), la recogida de basura (30,3 %) y el transporte combinado de pasajeros 26,7 %).
En el extremo contrario, las mayores bajadas en diciembre las registraron el butano y propano, un 6,9 %; los equipos audiovisuales, un 6 %; los juegos y aficiones, un 5,7 %; y los equipos de telefonía móvil, un 5,3 %.
La inflación mensual fue del 0,3 %
En comparación mensual, los precios de consumo subieron un 0,3 % respecto a noviembre y los grupos con mayor repercusión positiva fueron el ocio y cultura, por el encarecimiento de los paquetes turísticos; y el de la vivienda, por la subida de la electricidad.
Lo que más subió de precio en diciembre fueron los paquetes turísticos internacionales (19,4 %) y nacionales (11,4 %), y lo que más bajó, los hoteles, hostales y alojamientos similares, y los juegos y aficiones, un 4,7 % en ambos casos, detalla el INE.
Solo dos comunidades autónomas registraron en diciembre una inflación superior a la media nacional: Madrid (3,7 %) y Comunidad Valenciana (3,2 %), mientras que la más baja estuvo en Murcia (2,4 %), Cataluña (2,5 %) y La Rioja (2,6 %).
En el mes de diciembre la tasa de variación anual del IPCA se situó en el 3 %, dos décimas menos que la registrada el mes anterior. La variación mensual fue del 0,3 %.
UGT pide el aumento del SMI
UGT ha comentado los datos de inflación conocidos este jueves y ha demandado un aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) porque lo considera «justo» y «coherente» ante esta situación de «bonanza» de la economía y las empresas.
Según un comunicado, el sindicato cree que, aunque la inflación de 2025 ha vuelto ser moderada (2,9 %), se han encarecido los bienes y servicios que cubren necesidades vitales como son los alimentos (2,1 %) o la energía (3,5 %), lo que dificulta la situación económica de aquellos hogares con rentas más bajas.
Es por ello que UGT recuerda que, pese a que se hayan logrado a través de la negociación colectiva subidas salariales medias del 3,5 % (ocho décimas por encima de la inflación promedio), un mayor crecimiento del SMI sigue siendo necesario para fortalecer el crecimiento de la actividad económica.
Además, esos incrementos salariales han sido absorbidos en muchas ciudades por el encarecimiento de los precios del alquiler, por lo que el sindicato afirma que reequilibrar el precio de la burbuja inmobiliaria al de los salarios tiene que ser una prioridad en 2026.
La propuesta del Gobierno de elevarlo un 3,1 %, hasta 1.221 euros al mes (en 14 pagas), y de mantener que quienes lo cobren no paguen el IRPF es una medida «excepcional» y «temporal» que solo retrasa un debate importante sobre cuánto debería ser el SMI y si debería pagar impuestos dentro de un sistema más justo y progresivo, dice UGT.
CEOE cree que la inflación se mantendrá por debajo del 3 %
CEOE prevé que la inflación se modere en 2026 y se mantenga por debajo del 3 %, con un promedio anual ligeramente por encima del 2 %.
Según ha informado la patronal a través de un comunicado, la inflación subyacente podría resistirse algo más a la desaceleración por la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) y de los salarios en general, así como la dificultad para cubrir de vacantes existentes en determinados sectores.
La inflación desaceleró en diciembre hasta el 2,9 % y obedeció al menor incremento de los precios energéticos y, en menor medida, de los alimentos no elaborados, según la CEOE.