Barcelona, (EFE).- El Comisionado de la Generalitat de Cataluña para el traspaso de Rodalies, Pere Macias, ha dicho este domingo que aunque corresponde a Adif certificar el estado de la red de cercanías, la seguridad total no existe. Nadie, «ni Dios nuestro señor», ha dicho, puede garantizar que no hayan desprendimientos.
En declaraciones a RAC1, Macias ha asegurado que antes del accidente de Gelida (Barcelona) y del episodio de lluvias, la red de Rodalies estaba ya «capada», no estaba al 100 %, por las obras de mejora y mantenimiento que se llevaban a cabo, tras 18 años (entre 2000 y 2018) de una «la falta de inversión terrible».
Sin fecha para reanudar el servicio
El comisionado, que no ha querido aventurarse a decir cuándo volverá a funcionar el servicio, interrumpido totalmente desde ayer sábado, ha explicado que se ha aprovechado el fin de semana, cuando desciende el volumen de usuarios de cercanías, para acelerar las revisiones y llevar a cabo actuaciones de seguridad.
Sí ha asegurado que están centrados en garantizar para mañana la movilidad de los viajeros con transporte alternativo, reforzando las líneas de autobuses y de Ferrocarriles de la Generalitat.

«Invertir, invertir e invertir»
Macias ha señalado que la crisis de Rodalies requiere «invertir, invertir e invertir», como ya se está haciendo, con 200 obras en marcha que afectan a la mitad de la red, «y una nueva gobernanza, es decir, con el traspaso de cercanías a la Generalitat».
Servicio paralizado
Respecto a la decisión de paralizar todo el servicio, ha explicado que ayer había pocas líneas con capacidad para funcionar sin incidencias -por las obras programadas los fines de semana- y que, ante «la demanda lógica» de que se revisara toda la red y al «no poder garantizar unos mínimos de continuidad», era recomendable no volver a circular».
El Govern se llevó una «sorpresa»
Ha reconocido que ayer sábado por la mañana el Govern se llevó una «sorpresa» al comprobar que los gestores ferroviarios habían decidido retomar el servicio después de que la Generlitat asegurara de madrugada que iba a paralizarse.
«El Govern hizo lo que tenía que hacer: dar instrucciones como titular del servicio de que vamos a poner un punto cero que ayudara a hacer las cosas mejor», ha señalado