Santa Cruz de Tenerife (EFE).- Un centenar de representantes de las principales organizaciones profesionales agrarias certificaron este sábado «la muerte» del campo canario en una protesta en la que cargaron contra los efectos que puede producir el tratado de Mercosur o el riesgo de que ayudas europeas como el Posei desaparezcan.
Representantes de Asaga Canarias, COAG Canarias, UPA Canarias y PALCA o las sectoriales Asocan, Asprocan, Tropican y Fedex se manifestaron frente a la Subdelegación del Gobierno de España en Santa Cruz de Tenerife y calificaron lo que está sucediendo con el sector primario de las islas como un «asesinato perfectamente planificado con sello oficial».
Durante la lectura de un manifiesto, el representante de Fedex y empresario del tomate, Gustavo Rodríguez, ha criticado la importación de productos de terceros países, «cultivados con fitosanitarios prohibidos en la Unión Europea, carnes hormonadas, salarios de miseria y desprecio por el medio ambiente».
Entre las demandas, ha pedido que se mantenga y actualice el Posei, «que permite el desarrollo de la actividad en las islas y lleva más de 20 años sin actualizarse» y que este tipo de ayudas «no se trasladen a terceros países».
Ha rechazado asimismo que «se use» la actividad agraria y pesquera como «moneda de cambio» y que se aplique la misma normativa y el mismo celo a las importaciones.
También se ha quejado de las trabas burocráticas que soportan y de «la inseguridad jurídica actual», a la par que han considerado necesario que se promueva un «relevo generacional de verdad», una «dignificación del sector» y que se proteja el estatus de región ultraperiférica de Canarias.
«Entran en la Unión Europea sin control suficiente porque a cambio se les venden coches, maquinaria, medicamentos y algún que otro veneno ilegal aquí pero legal allí. Es el crimen perfecto», ha referido Gustavo Rodríguez.
En declaraciones a EFE, el agricultor y empresario Sergio Rodríguez, conocido como «Nito», ha apuntado la necesidad de manifestarse para «evitar que el campo muera», pues lo único que piden es «poder vivir» de su trabajo.
«Igual que todo el mundo quiere que su trabajo esté recompensado, nosotros queremos el seguir produciendo alimentos sin hacer daño a nadie», ha expresado el agricultor, que ha coincidido en las quejas respecto a las trabas burocráticas.
A todo ello, el escenario con Mercosur, ha añadido, hace que todo «sea mucho más difícil que hasta ahora».
Aunque en su caso, ha dicho, no le afectará tanto porque él vende directamente sus productos, sí ha considerado que el acuerdo hace menos competitivo a los productores frente a las grandes superficies.
Rodríguez ha aseverado asimismo que existe en el sector primario un problema de relevo generacional y que estas «pequeñas piedritas que van poniendo en el camino lo que hacen es ahuyentar aún más a los jóvenes que quieren dedicarse a esto».
«Tenemos que dar voz a todos los sectores, plátano, papaya, flor cortada… que estamos todos en el mismo barco y que ojalá que esto se solucione y podamos vivir de ello todos», ha concluido. EFE