La presidenta de la AIReF, Cristina Herrero durante la rueda de prensa ofrecida este miércoles, para presentar los estudios de la segunda fase del Spending Review 2022-2026. EFE/Chema Moya

La AIReF pide que la Seguridad Social entre antes a controlar las bajas laborales tras dispararse un 60 % desde 2017

Madrid (EFE).- La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha propuesto fortalecer las capacidades del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) para que haya un control mayor y más temprano de las bajas, especialmente en casos reiterados, ante el repunte de la incidencia en los últimos años.

La AIReF ha presentado este miércoles los estudios de la segunda fase de la revisión del gasto (‘spending review’) 2022-2026, que abarcan la incapacidad temporal, la ayuda oficial al desarrollo y el ingreso mínimo vital (IMV).

En la incapacidad temporal (IT), el estudio señala que la incidencia de las bajas ha subido un 60 % entre 2017 y 2024 con un incremento de la duración media del 15 % y un gasto que supera los 16.500 millones, que se ha triplicado desde 2014, siendo ya la segunda mayor partida de la Seguridad Social, solo por detrás de las pensiones.

También apunta a los cambios normativos desde 2018, cuando arrancó el Gobierno de coalición progresista de Pedro Sánchez, «que ha revertido restricciones ampliando la protección económica».

Reforma laboral

El análisis detallado cuantifica, por ejemplo, que los cambios de contratos temporales a indefinidos a raíz de la reforma laboral incrementan un 30 % la probabilidad de coger una baja.

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El director de la División de Análisis del Gasto Público, José María Casado, y la presidenta de la AIReF, Cristina Herrero. EFE/Chema Moya

Asimismo recoge el rol de los convenios que complementan el salario los días de baja o el ciclo económico expansivo.

«Dejación de funciones del INSS»

La presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, ha resumido en la rueda de prensa las propuestas para mejorar esta situación y ha destacado que una actuación temprana del INSS puede evitar la prolongación de algunos procesos y las consecuencias que esto tiene para el gasto, la productividad y la organización del trabajo.

La AIReF recuerda que aunque en la práctica el INSS actúa a partir del año de baja puede hacerlo en cualquier momento y señala los problemas de gobernanza de una prestación que paga la Seguridad Social pero cuya decisión clínica recae en los servicios médicos de 17 comunidades autónomas.

«Esa dejación de funciones del INSS hasta el día 365 no puede ser», ha afirmado Herrero.

Así, dentro de sus propuestas, la AIReF plantea crear una unidad de seguimiento especializado dentro del INSS para «control, seguimiento y apoyo técnico desde las fases iniciales», así como un sistema de alertas automáticas cuando un episodio de baja supere el «tiempo óptimo».

También un control más intensivo para los trabajadores que inicien un segundo episodio de IT o alguno posterior en el mismo año y un sistema que priorice la intervención del INSS en determinados casos.

Junto a esa medida, la AIReF pide una mayor coordinación entre todos los agentes implicados -empresas, médicos y Seguridad Social- en las bajas con un sistema de información «integrado e interoperable» donde haya información como las características del puesto de trabajo, si se puede teletrabajar o adaptar el puesto o los patrones de reincidencia a nivel de trabajador, empresa o sector.

El 25 % de personas concentran el 55 % de episodios

Según detalla el organismo, la incidencia de las bajas ha pasado de 21,4 casos por cada 1.000 afiliados en 2017 a 33,9 en 2024 y la duración media de 40 días en 2017 a 45,9 días en 2024 con mayor peso de las enfermedades musculoesquéleticas y respiratorias, aunque el mayor crecimiento se da en enfermedades infecciosas y trastornos mentales.

En estos últimos casos, la duración media ha pasado de 67 días en 2017 a 98,5 días en 2024.

El trabajo del organismo también señala que el 25 % de personas concentran el 55 % de episodios, en lo que define como «fenómeno de la reiteración», y que hay más probabilidad de baja en empresas más grandes y en el sector público.

La AIReF calcula que el IMV solo llega al 21,3 % de los hogares

Por otra parte, la AIReF calcula que el ingreso mínimo vital (IMV) solo llega al 21,3 % de los hogares en riesgo de pobreza, aunque su diseño permitiría alcanzar el 54,6 %.

Cristina Herrero ha detallado que el objetivo del estudio del IMV está centrado en medir su impacto en la reducción de la pobreza.

El análisis revela que el IMV ha conseguido reducir en un 30 % la brecha de pobreza -medida como la distancia entre los ingresos de los hogares y el umbral de pobreza-, aunque su impacto sobre la tasa de pobreza ha sido de solo el 9,5 %, unas cifras que podrían elevarse al 58 % y al 16,2 %, respectivamente, si la prestación hubiera alcanzado todo su potencial.

La actuación conjunta del IMV y el complemento de ayuda a la infancia llega al 29 % de los hogares en situación de pobreza infantil, lo que resulta «coherente» con una tasa de ‘non take-up’ -hogares que teniendo derecho a la prestación, no la solicitan- del 55 %.

Coste anual asciende a 3.106 millones de euros anuales

El coste anual de esta medida, según sus cálculos, asciende a 3.106 millones de euros anuales.

Este coste se elevaría a 6.145 millones anuales si el IMV alcanzara todo su potencial y a 9.110 millones si llegara a todos los hogares en riesgo de pobreza.

En cuanto a las propuestas, que al estar incluidas en el ‘spending review’ tienen que ser objeto de seguimiento por parte del Ministerio de Hacienda, pasan por concretar el umbral de pobreza que pretende atajarse, avanzar hacia una verificación automática de los requisitos, reformular el incentivo al empleo, avanzar en la homogeneización de las estadísticas de rentas mínimas y poner el foco en campañas de información.