São Paulo (EFE).- La inflación de Brasil se aceleró hasta el 4,44 % interanual en enero, presionada por el alza en los precios de la gasolina, tras haber cerrado diciembre con una tasa acumulada del 4,26 %, según informó este martes el Gobierno brasileño.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor se mantuvo en un 0,33 % mensual, mismo porcentaje registrado en diciembre, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Entre las categorías analizadas, el sector de los transportes causó el mayor impacto en el resultado del primer mes del año, con un alza del 2,14 % en los combustibles, en especial la gasolina, cuyos precios aumentaron un 2,06 %.
El segundo grupo con mayor alteración fue la salud, con un aumento del 1,20 % en los precios de los artículos de higiene personal y un incremento del 0,49 % en los planes de salud.
Ramo de alimentación y bebidas
El ramo de la alimentación y las bebidas, el que mayor peso tiene en el índice, registró una disminución intermensual del 0,23 %, y la vivienda siguió el mismo rumbo, con una caída del 0,11 %, beneficiada por la reducción de los precios de la energía eléctrica residencial (-2,73 %).
Mantener la inflación bajo control es prioridad para el Gobierno, que presiona por una rebaja en la tasa básica de interés, actualmente situada en el 15 % anual, su nivel más alto en dos décadas.
Reducción de tipos
El Banco Central brasileño adelantó que iniciará un proceso gradual de reducción de los tipos a partir de marzo, después de evaluar que la inflación converge hacia niveles compatibles con los objetivos oficiales y muestra señales claras de desaceleración.
Brasil cerró 2025 con una inflación del 4,26 %, su menor índice desde 2018 y dentro de la meta impuesta por el Emisor, que es del 3,0 % con un margen de tolerancia de un punto y medio porcentual.
Para este año, las expectativas de inflación se sitúan en torno al 3,97 %, según datos del informe semanal Focus del Banco Central, que resume las expectativas del mercado financiero.