La Paz (EFE).- El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, denunció penalmente este miércoles al titular de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, por supuestos contratos con sobreprecio en la compra de petróleo crudo y combustibles, y pidió que el funcionario vaya a la cárcel.
Lara llegó a la Fiscalía departamental de La Paz para presentar la demanda por los delitos de conducta antieconómica, contratos lesivos al Estado, enriquecimiento ilícito con afectación al Estado e incumplimiento de deberes, y afirmó que tuvo acceso a los contratos firmados con la empresa Trafigura.
«Se ha conocido (…) que el presidente de Yacimientos ha firmado contratos con la empresa Trafigura (en los que) se han detectado irregularidades, el sobreprecio de cuatro millones de dólares al mes, lo que significa que en estos tres meses el presidente de Yacimientos y sus cómplices le han robado al país 12 millones de dólares”, afirmó Lara a los medios locales en la Fiscalía.
«Ese corrupto del presidente de Yacimientos tiene que responder y devolver hasta el último centavo, y tiene que entrar preso, y pido que el presidente (Rodrigo Paz) de una vez se ponga los pantalones y tome decisiones», afirmó el vicepresidente.
El caso de los contratos con la empresa Trafigura se conoció cuando el diputado Carlos Alarcón, de la centroderechista Alianza Unidad, pidió un informe al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, para que explique el supuesto sobreprecio en la compra de petróleo crudo y combustibles a la empresa Trafigura.
Una nueva denuncia de corrupción divide al Gobierno de Bolivia
Por su parte, la petrolera estatal emitió un comunicado en la víspera en el que asegura que «no existe hasta la fecha ningún contrato firmado con la empresa Trafigura» y aclara que en la actual gestión de YPFB «cada adquisición y contrato se hace de forma responsable, transparente y legal».

«Lamentamos que versiones tendenciosas intenten dañar a la empresa más valiosa de Bolivia. Hacer eso, es dañar al conjunto de los bolivianos, es dañar su patrimonio», dice el comunicado de la petrolera estatal.
Lara dijo que la denuncia penal presentada lleva «como prueba» los contratos que Akly «ha firmado», por lo que se tiene que considerar «como un delito».
El presidente Paz y el vicepresidente tienen una relación tensa desde su triunfo en la segunda vuelta electoral, pues Lara considera que lo marginaron del Gobierno, al que critica constantemente y acusa sin pruebas de supuesta corrupción tras declararse «de oposición constructiva».
Mientras que Paz aprobó un decreto que le permite gobernar mediante instrumentos digitales cuando se encuentre provisionalmente fuera del país, lo que supone que no necesita traspasar el mando temporal a Lara.
Lara apoyó las movilizaciones de la Central Obrera Boliviana (COB), el mayor ente sindical del país, en diciembre pasado, contra el retiro de la subvención a los combustibles, y aseguró que «los tiranos van a caer».
El vicepresidente ha tenido otras intervenciones polémicas como haberle acusado a Paz de «corrupto» y haberle dicho «no vale un peso».










