Vista de las excavaciones en una zona minera de Cuba, en una imagen de archivo. EFE/Alejandro Ernesto

La minera canadiense Sherritt para sus operaciones en Cuba por el asedio petrolero de EEUU

La Habana (EFE).- La minera canadiense Sherritt, una de las mayores inversiones extranjeras en Cuba, anunció este martes la suspensión de sus operaciones en la isla por la falta de combustible derivada del asedio petrolero de EE.UU.


La empresa, que extrae níquel y cobalto en Cuba, indicó en un comunicado que «prevé pausar sus operaciones mineras y poner en modo de espera la planta de procesamiento durante la próxima semana» y que aprovechará el parón forzado para realizar tareas de mantenimiento.

Entregas de combustible no van a cumplirse

Agregó que Sherritt ha sido notificada por las autoridades cubanas de que «las entregas de combustible planificadas para (la planta de) Moa no van a cumplirse y que por el momento se desconoce la fecha para retomar las entregas».

Indicó asimismo que su refinería de níquel y cobalto en Alberta (suroeste de Canadá) tiene materia prima acumulada para proseguir con sus operaciones con normalidad hasta mediados de abril.


La minera canadiense avanzó que, cuando tenga una «mayor certeza sobre la cadena de suministro y el calendario para retomar completamente las operaciones» en Moa, actualizará sus previsiones empresariales para el conjunto de 2026.

Sherritt ya había advertido en enero de las «adversas condiciones operativas» en Cuba unos días antes de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmase una orden ejecutiva que amenazaba con aranceles a quienes suministrasen petróleo a la isla.

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Una máquina excavadora trabaja en una mina en Cuba, en una imagen de archivo. EFE/Yander Zamora

La empresa indicó entonces que en el conjunto de 2025 su producción de níquel y cobalto en Cuba quedó muy por debajo tanto de los resultados de 2024 como de las previsiones de negocio al inicio del ejercicio.

Salto cualitativo en las dificultades de las empresas

Pero el bloqueo petrolero de EE.UU. ha supuesto un salto cualitativo en las dificultades de Sherritt y otras empresas internacionales para operar en la isla.

La presión estadounidense está paralizando progresivamente la economía, que se encontraba ya en una situación muy precaria tras seis años de grave crisis, con escasez de bienes básicos (alimentos, combustibles, medicinas), elevada inflación con decrecimiento, dolarización, prolongados apagones diarios y una migración masiva.

El Gobierno cubano ha puesto en marcha un duro plan de contingencia que ha llevado los servicios públicos a mínimos y racionado severamente el combustible.

Sherritt y la contraparte estatal cubana tienen a medias una mina y una planta en Moa, así como una refinería de metales en Alberta (Canadá). Esta iniciativa mixta es una de las grandes inversiones extranjeras en Cuba.

Cuba es el séptimo u octavo país del mundo por reservas de níquel, según distintos estudios. Sherritt lleva 30 años operando en la isla en una sociedad mixta con una empresa estatal.

El níquel y el cobalto están considerados metales estratégicos en la nueva economía verde y son esenciales para la fabricación de baterías, aunque su extracción genera a nivel global dudas en torno a su sostenibilidad medioambiental y social.