Fotografía de archivo de trabajadores en una fábrica en la ciudad de Hangzhou (China). EFE/ Paula Escalada Medrano.

El FMI insta a China a recortar a la mitad sus subvenciones y apoyos industriales

Pekín (EFE).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a China reducir en unos dos puntos porcentuales del PIB, la mitad del volumen estimado actual, las subvenciones y otros apoyos estatales a determinadas industrias, al juzgar que estas políticas generan distorsiones internas y tensiones externas.

En su informe de la consulta del Artículo IV correspondiente a 2025, publicado este miércoles, el organismo calcula que el costo fiscal equivalente de las políticas industriales chinas aplicadas a sectores prioritarios, en su mayoría vinculados a manufacturas de alta tecnología, ronda el 4 % del PIB de la segunda economía del mundo.

Estas medidas incluyen subvenciones directas, beneficios fiscales, créditos preferenciales y acceso subvencionado a suelo.

El FMI señala que la política industrial debería «concentrarse en ámbitos en los que existan fallos de mercado claramente identificados» y advierte de que el mantenimiento de apoyos amplios y prolongados es «ineficiente».

Preocupación por la «sobrecapacidad» de China

La reducción recomendada por la institución, de alrededor de dos puntos del PIB, se plantea como un ajuste gradual en el medio plazo que «reduciría la asignación ineficiente de recursos, incrementaría la productividad y reduciría los costes fiscales».

La institución subraya además que el recorte mitigaría «efectos de desbordamiento internacionales». El documento advierte de que las exportaciones de bienes chinos competitivos han «desatado preocupaciones sobre una posible sobrecapacidad» en China, lo que podría intensificar las tensiones comerciales y dar lugar a medidas por parte de socios comerciales.

El FMI insta a China a recortar a la mitad sus subvenciones y apoyos industriales
Fotografía de archivo de contenedores de carga, en el puerto de Tianjin (China). EFE/EPA/ Andrés Martínez Casares

Según el informe, la combinación de una demanda interna débil y un fuerte impulso industrial ha «aumentado la dependencia» del crecimiento respecto al sector exterior.

La recomendación llega después de que la economía china creciera un 5 % en 2025, en línea con el objetivo oficial, impulsada en gran medida por la fortaleza de las exportaciones.

Una recuperación económica menor a la esperada

Según datos divulgados en enero por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) de China, casi un tercio del crecimiento del año procedió de las exportaciones netas de bienes y servicios, la proporción más alta desde finales de los años noventa.

El propio informe del FMI señala que la demanda interna privada se mantuvo «débil» y que la inflación general promedió el 0 %, reflejo de presiones deflacionarias persistentes.

El FMI valoró los esfuerzos de las autoridades para combatir la denominada ‘involución’, término utilizado en China para describir la conjunción de competencia extrema vía guerras de precios y márgenes de beneficios cada vez más reducidos, pero considera necesario «aclarar» la estrategia y acompañarla de «incentivos más firmes» para evitar la sobreinversión, especialmente a nivel local.

Aparte de la incertidumbre por las disputas comerciales, la baja demanda nacional e internacional, unida a riesgos de deflación, estímulos insuficientes, una prolongada crisis inmobiliaria o una falta de confianza entre los consumidores y el sector privado son algunas de las causas que esgrimen los analistas para explicar una recuperación menos brillante de lo esperado de la economía china tras los años del ‘cero covid’.