Central nuclear de Almaraz. EFE/Mariscal

Endesa apuesta por la prórroga nuclear para «seguir aportando firmeza y reduciendo costes»

Madrid (EFE).- Endesa ha defendido este martes que se extienda la vida de las centrales nucleares en España, en función del cumplimiento de las hipótesis del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec), respecto de las fechas de cierre previstas «para seguir aportando firmeza, y reduciendo costes y emisiones del sistema eléctrico».

Con motivo de los resultados anuales de 2025 y de su plan estratégico 2026-2028, la compañía ha explicado que, en condiciones de igualdad fiscal respecto de otras tecnologías, el coste de sustituir el perfil de dicha energía por un ‘mix’ de solar, baterías y centrales de gas «resultaría ser el doble que el de la nuclear».

Tecnología «la más competitiva y eficiente»

En este sentido, Endesa ha destacado que la tecnología nuclear resulta «la más competitiva y eficiente» respecto a cualquier alternativa.

Por ello, ha reiterado la necesidad de adaptar el calendario de cierre nuclear a la evolución real del Pniec, para reforzar la seguridad de suministro «ante el retraso significativo» en los objetivos de potencia eólica y almacenamiento de cara a 2030.

«Estamos confiados» en que se aprobará la petición de prórroga de la central nuclear extremeña de Almaraz, ha contestado el consejero delegado de Endesa, José Bogas, a las cuestiones planteadas en la conferencia con analistas posterior a la presentación de resultados.

Endesa pidió a finales del año pasado la prórroga para los dos reactores de la central extremeña de Almaraz hasta 2030. Lo hizo junto con las otras dos propietarias de la planta: Iberdrola (primer accionista con el 53 %) y Naturgy.

Ampliación del calendario

Bogas se ha referido a razones «técnicas, medioambientales y económicas» para defender la ampliación de este calendario escalonado de cierre establecido.

Por un lado, Bogas ha reiterado que no tiene sentido cerrar las dos unidades de la central de Almaraz en diferente fecha, ya que, si se mantiene el calendario actual la primera unidad cerraría en 2027 y la segunda, en 2028.

Asimismo, ha hecho referencia a que el almacenamiento temporal individualizado (ATI) que se utilizaría para los residuos no estará «completamente» listo hasta 2030, «como pronto», y por tanto los residuos no podrán manejarse hasta ese momento, por lo que «tiene sentido un retraso».

En la imagen, vista de la central nuclear de Almaraz. EFE/Eduardo Palomo

Bogas también ha señalado que existe un retraso en el desarrollo tanto del almacenamiento, como de la energía eólica, y el sistema necesita generación síncrona y, además, el sistema eléctrico será menos dependiente si se mantiene la energía nuclear.
Respecto a las razones medioambientales, Bogas ha señalado que el cierre de las nucleares puede conllevar un mayor del uso de ciclos combinados y por tanto, unas mayores emisiones.

Asimismo, ha reiterado que mantener la energía nuclear reduce el precio de la electricidad.

El calendario de cierre

En 2019, las propietarias de las instalaciones (Iberdrola, Endesa, Naturgy y EDP) y la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) acordaron el cese de explotación ordenado de las centrales nucleares en el horizonte 2027-2035.

La decisión vino motivada principalmente por el incremento de los costes fiscales, que dejaron a las plantas al borde de la inviabilidad económica.

Si no se modifica el calendario, Almaraz I será la primera en cerrar (1 de noviembre de 2027), seguida de Almaraz II (31 de octubre de 2028). En 2030 se desmantelarán Ascó I y Cofrentes; en 2032, Ascó II, y en 2035, Vandellós II y Trillo.

Sobre este horizonte se yergue la política energética del Gobierno, que en su Pniec certificó el acuerdo e impulsó una transición energética basada en el despliegue de fuentes autóctonas, las renovables.