Madrid (EFE).- El grupo hotelero español Meliá prevé cerrar más hoteles en Cuba de forma temporal, mientras se despeja la situación en la isla, que se sumarían a los tres que ya mantiene clausurados, aunque no considera salir del país, conde cuenta con 35 establecimientos hoteleros.
Fuentes de Meliá han dicho a EFE que las dificultades con los aprovisionamientos, entre ellos de combustible, y las complicaciones del personal para trasladarse a sus puestos de trabajo, además de la caída de la demanda, recomiendan un proceso de «compactación» de su oferta en la isla.
El cierre de tres de sus 35 hoteles, todos ellos en régimen de gestión, responde a una decisión operativa «basada estrictamente en los niveles de ocupación» y a la necesidad de adecuarse a las limitaciones actuales de suministros.
No obstante, Cuba es para la hotelera española un destino con un fuerte potencial, por lo que confían en que la difícil situación actual se pueda reconducir.
Además, el presidente y consejero delegado de Meliá, Gabriel Escarrer, ha dicho este jueves en un encuentro con medios de comunicación, que se sienten «cómodos» con su posición de liderazgo en el mercado cubano.
La evolución de los establecimientos del país caribeño apenas afecta a los resultados del grupo, que en 2025 superó los 200 millones de euros de beneficio neto, un 23,6 % más que un año antes, y obtuvo un resultado bruto de explotación (ebitda) de 544,7 millones de euros.
De ese resultado bruto solo un 2 %, poco más de 10 millones de euros, proceden de su negocio en Cuba, donde su actividad tanto en el último trimestre de 2025 como en el primero de 2026 ha sido mejor que en los periodos comparables de los años anteriores.