Fotografía del 31 de enero de 2026 que muestra vehículos transitando por el Puente Internacional de Rumichaca, el principal paso fronterizo entre Colombia y Ecuador. EFE/ Xavier Montalvo

Un ministro de Ecuador atribuye el alza de los aranceles a una ruptura en el diálogo con Colombia

Guayaquil (Ecuador) (EFE).- El ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador, Luis Alberto Jaramillo, aseguró que el Gobierno del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, decidió aumentar el arancel impuesto a Colombia del 30 al 50 % porque «se ha cortado el diálogo» entre ambos países en medio de la guerra comercial.

«Debo decir que no hay diálogo, se ha cortado el diálogo con Colombia y por eso la medida tomada. Pero más allá de eso, no hemos recibido una respuesta favorable por parte de Colombia», afirmó el ministro en una entrevista con el canal de televisión Ecuavisa.

Jaramillo dio estas declaraciones un día después de que la ministra de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, asegurara que se mantenía un diálogo con el país vecino pese a que Bogotá había decidido poner en vigencia el martes los aranceles a 73 productos ecuatorianos.

«Se ha roto de manera unilateral. Había una comunicación que se estaba dando, pero lamentablemente no ha habido respuesta y tampoco ha habido diálogo y por eso la medida tomada», reiteró en referencia al alza del arancel que entrará en vigencia el 1 de marzo.

La guerra comercial entre ambos países inició el pasado 21 de enero, cuando Noboa anunció la imposición de una «tasa de seguridad» del 30 % a los productos provenientes de Colombia, alegando una falta de acciones del Gobierno vecino en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en la frontera.

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Personas hacen fila en el Centro Nacional de Atención en Frontera (Cenaf) en la frontera de Ecuador con Colombia en Tulcán (Ecuador), en una fotografía de archivo. EFE/ Xavier Montalvo

Ecuador exige mayor seguridad fronteriza

Colombia anunció una medida similar y cortó el suministro de electricidad a Ecuador, por lo que el Gobierno de Noboa aumentó la tarifa que cobraba por transportar crudo colombiano por uno de sus más grandes oleoductos.

Además de imponer el arancel, Colombia también prohibió el ingreso por vía terrestre de determinados productos como el arroz, camarón (langostino), banano y algunas hortalizas, lo que ha afectado a los transportistas que trabajan en el lado ecuatoriano de la frontera, quienes no descartan volver a manifestarse en rechazo a estas medidas.

El ministro también reprochó que el Gobierno vecino haya tomado esa última decisión sin avisar a Ecuador y al menos darles «un plazo para poder accionar y que los productos no sean detenidos en la frontera». «Se trata de una medida muy fuerte», añadió.

Para Jaramillo todo depende de que Colombia muestre «voluntad política» para resolver el problema de la seguridad fronteriza, algo que, aseguró, no ha pasado hasta el momento.

«La pelota está en la cancha de Colombia y esperamos una respuesta positiva en cuanto a mayor control en la frontera. No puede haber comercio sostenido si no hay control y seguridad en la frontera», afirmó.

Agregó que está consciente de que la medida está afectando a un tercio de las exportaciones a Colombia, pero también señaló que a mediano o largo plazo puede ser «una oportunidad para Ecuador para reducir su déficit comercial», aunque aclaró que «ese no es el espíritu» de la decisión tomada por Noboa.

Colombia y Ecuador han sido tradicionalmente dos sólidos socios comerciales con un intercambio que en los últimos años ronda los 2.800 millones de dólares, con una balanza negativa para Ecuador de alrededor de 900 millones.