Londres (EFE).- La economía británica crecerá este año un 1,1 %, por debajo del 1,4 % pronosticado el pasado noviembre, según datos difundidos este martes por la ministra de Economía británica, Rachel Reeves.
Reeves presentó ante el Parlamento las últimas previsiones de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR, en inglés), que ahora predice un incremento del producto interior bruto (PIB) hasta el 1,6 % en 2027 y 2028, frente al 1,5 % previsto anteriormente. En 2029 y 2030, el crecimiento se mantiene en el 1,5 %.

En 2029 y 2030, el crecimiento se mantiene en el 1,5 %.
La ministra dijo que su plan económico, centrado en la disciplina fiscal, será clave para controlar la inflación en un contexto de posible aumento de los precios, en especial de la energía, si se prolonga el conflicto en Oriente Medio.
En la llamada Declaración de primavera, en la que revisa el estado de las finanzas públicas, la canciller del Exchequer aseguró que está en contacto con el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, para coordinar la respuesta al impacto de la guerra en Irán.
Según Reeves, el presupuesto estatal anunciado el pasado noviembre, que preveía medidas para rebajar la factura energética, contribuirá a frenar el ascenso del índice de precios al consumo (IPC), que se sitúa actualmente en el 3,2 % -por encima del objetivo oficial del 2 %- y podría repuntar si sigue subiendo el precio del petróleo.
La OBR predice que la tasa de desempleo llegará a un máximo del 5,3 % este año, frente al 4,9 % pronosticado en noviembre, y caerá progresivamente hasta el 4,1 % de aquí a final de la legislatura en 2029-30.
Déficit público
Las previsiones oficiales añaden que el déficit público neto pasará del 4,3 % del PIB este año al 3,6 % el próximo, para descender después al 2,9 %, 2,5 % y al 1,8 % entre 2028 y 2030.
La ministra reiteró su compromiso con las normas de disciplina fiscal que se impuso para dar confianza a los mercados, que la obligan a lograr un superávit presupuestario al final de la legislatura y a reducir la deuda neta cada año, de modo que el Estado solo pueda endeudarse para inversión.
Al presentar el presupuesto el pasado 26 de noviembre, Reeves anunció una subida generalizada de impuestos, aunque no el de la renta, para recaudar unos 26.000 millones de libras (casi 30.000 millones de euros) hasta 2030, como parte de su plan para reducir el abultado déficit y la deuda neta del Reino Unido.
El portavoz de Economía de la oposición conservadora, Mel Stride, acusó hoy a la ministra de socavar a las empresas con el aumento fiscal, en particular la contribución a la seguridad social, y de carecer de estrategia para el crecimiento económico.