Fotografía de archivo de una sesión del Senado de Brasil, en Brasilia (Brasil). EFE/ Andre Borges

El Congreso brasileño ratifica el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea

São Paulo (EFE).- El Congreso de Brasil ratificó este miércoles el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), luego de que los Parlamentos de Uruguay y Argentina hicieran lo mismo recientemente.

La aprobación por unanimidad y entre aplausos en el Senado llega después de que el tratado, negociado desde hace más de 25 años, recibiera la semana pasada el visto bueno en la Cámara de Diputados.

La votación unió a legisladores de todo el fragmentado espectro político brasileño, desde la izquierda oficialista a la oposición de derecha.

«Es un acuerdo histórico», afirmó la senadora Tereza Cristina Corrêa da Costa, ponente del proyecto legislativo, antes de afirmar que el tratado aumentará «el dinamismo» de la mayor economía latinoamericana, al ampliar el acceso al mercado europeo y dar previsibilidad al comercio.

Resistencias europeas ante el sector agropecuario

Sobre las resistencias del sector agropecuario de ciertos países europeos, la senadora declaró que «no puede ser que intereses específicos comprometan un equilibrio cuidadosamente construido».

Tras el largo proceso de negociación, el acuerdo fue firmado el pasado 17 de enero en Asunción, la capital paraguaya, por representantes de la Comisión Europea y del Mercosur, bloque del que forman parte Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y, en proceso de adhesión, Bolivia.

En un contexto de auge del proteccionismo impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva defendió el tratado y destacó los beneficios económicos que aporta a un país que ya es uno de los mayores exportadores agrícolas del planeta.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, otra gran impulsora del acuerdo, anunció el pasado viernes que el pilar comercial del pacto entró en vigor de forma provisional, después de que fuera ratificado por los Parlamentos de Argentina y Uruguay.

Para que entre en vigor de forma plena, el Parlamento Europeo deberá ratificarlo, luego de que el Tribunal de Justicia de la UE emita un dictamen sobre la legalidad del mismo.

El tratado crea una de las mayores áreas de libre comercio del planeta, al concentrar 700 millones de consumidores y el 25 % del PIB global.

Además, regula el comercio de bienes y servicios entre ambos bloques y, en el caso de los productos agrícolas, prevé liberalizar el 99 % de los intercambios, con eliminación inmediata de aranceles una vez que entre en vigor.