Madrid (EFE).- La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) analiza este jueves el contenido de las cajas negras de los dos trenes siniestrados el pasado 18 de enero en la localidad cordobesa de Adamuz, en el que murieron 46 personas.
El Tribunal de Instancia de Montoro número 2 autorizó el pasado lunes, 2 de marzo, el acceso, la extracción y el análisis del contenido de las cajas negras de ambos trenes, uno de Iryo y otro de Renfe, además de las cámaras de seguridad instaladas en el interior del tren Iryo.
La diligencia se realiza en las dependencias de la CIAF, donde se encuentran los equipos, según ha ordenado la jueza encargada del caso, que autorizó el empleo de cualquier programa informático que verifique «la integridad de los archivos, su fecha de creación, manipulación o cualquier otro dato de interés».
En presencia de agentes de Policía Judicial
El proceso, según indicación de la titular del juzgado de Montoro, debe realizarse en presencia de agentes de la Policía Judicial, que levantarán acta del procedimiento, «obteniendo evidencias digitales del contenido y/o copia certificada de los datos obtenidos».

Los investigadores deben conservar una copia de esa información para continuar con la investigación y entregar otra copia de forma inmediata al órgano judicial.
Además, toda la diligencia se practicará en presencia de un letrado de la Administración de Justicia, que extenderá la correspondiente acta judicial.
Finalmente, se optó por no trasladar el material a analizar a Montoro para evitar los riesgos que implicaría un posible desplazamiento de los equipos de grabación hasta dependencias judiciales de la localidad cordobesa.










