Madrid (EFE).- La tensión en Oriente Medio aviva el temor a que la inflación se dispare y los bancos centrales tengan que subir los tipos de interés, lo que empieza a notarse ya en el mercado hipotecario, con repuntes del euríbor y condiciones de financiación más duras que hace unas semanas.
En España, con las hipotecas más baratas que en la mayoría de países de Europa, estos préstamos crecieron el 17,8 % en 2025 y superaron el medio millón de operaciones, la cifra más alta desde 2010, pero este dinamismo podría moderarse por las consecuencias económicas de la guerra de Irán.
El conflicto ha disparado el precio del petróleo, lo que provocará que suba la inflación y, dependiendo de la intensidad de su repunte, los bancos centrales tendrán que subir los tipos.
El Banco Central Europeo se reúne el próximo jueves y, aunque no se prevé una subida de tipos, el mercado ya descuenta que la habrá este año, lo que ha elevado la rentabilidad de la deuda, incluida la española, con lo cual el Estado le sale más caro financiarse.
En paralelo, el euríbor a 12 meses, el indicador más utilizado en España para calcular las hipotecas variables, ya recoge en su cotización el nuevo escenario y la tasa media provisional de marzo ronda el 2,35 %, acercándose al 2,398 % del mismo mes del año pasado.

Eso se traduce en que si el euríbor finalizara marzo en esos niveles, seguiría habiendo un ahorro para los hipotecados, pero inferior a 50 euros al año para una hipoteca de unos 150.000 euros.
Además, a las personas que están buscando ahora financiación para comprar una vivienda también les perjudicará el nuevo contexto económico, porque en un nuevo entorno de tipos, los bancos ya han empezado a endurecer las condiciones y exigir mayores intereses.
La ‘guerra hipotecaria’ toca fin
Según los datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), el tipo medio de los préstamos hipotecarios para adquisición de vivienda en España volvió a bajar en enero hasta el 2,762 %, claramente por debajo del 3,37 % de media en la zona del euro, donde había subido respecto al cierre de 2025.
La competencia del sector, en especial entre entidades digitales o de menor tamaño, ha llevado a precios «tan bajos» -a ojos de algunos ejecutivos- que ha hecho que grandes entidades, como el Santander y el BBVA, hayan reducido voluntariamente la cuota que tenían, a la espera de una vuelta a tipos «razonables».
La ‘guerra hipotecaria’ de los últimos tiempos, que parecía tener ya los días contados, previsiblemente ha llegado a su fin tras la guerra de Irán y desde el sector financiero dan por descontado que los precios que se cobran por las hipotecas en España subirán.
Sin embargo, ese endurecimiento de las condiciones para las nuevas hipotecas no significa ni mucho menos un cierre de la financiación. El profesor de Economía de IE University Juan Carlos Martínez descarta una contracción del crédito por la elevada liquidez que mantiene el sector financiero.
Aun así, la cofundadora del comparador de productos bancarios HelpMyCash Olivia Feldman tiene claro que si el escenario empeora, las condiciones para la concesión de hipotecas podrían endurecerse tanto para hipotecas variables, las que están ligadas al euríbor, como para mixtas y fijas.
El hipotecado español ha apostado en los últimos años por la seguridad que da un tipo fijo frente a las oscilaciones del euríbor y, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, más del 63 % de los préstamos se firmaron en diciembre pasado a tipo fijo.