Lisboa (EFE).- Con poco más de 200.000 habitantes, la ciudad de Braga, en el norte de Portugal, estima que su población aumentará el 10 % en la próxima década y va a aumentar su área de construcción en 1.500 hectáreas para crear nuevos barrios y zonas empresariales.
«Somos el único municipio del país que va a aumentar su zona de construcción en 1.500 hectáreas, lo que es mucho, casi da para construir una nueva Braga en el espacio que hora vamos a tener disponible», dijo en una entrevista con EFE el alcalde de la urbe, João Rodrigues, cuatro meses después de asumir el cargo.
Recordó que en los diez últimos años Braga ha sido el único de los 308 municipios del país cuya población se ha incrementado «de forma considerable» no solo con población portuguesa, sino también con migrantes provenientes de España y Brasil, a lo que se suman las proyecciones de crecer aún más en la próxima década.
Una ciudad joven
El edil apuntó que Braga ha pasado de ser el vigésimo concejo exportador de Portugal a ser el quinto, cuarto o tercero dependiendo de la estadística que se consulte, y ha vuelto a ser «una ciudad más joven».
«A día de hoy representamos cerca del 5 % de las exportaciones del país y hace diez años estábamos cerca del 1 %», dijo. Ante este dinamismo, la urbe se enfrenta a desafíos como la movilidad, ya que hay más tráfico, el aumento de los precios de la vivienda y una sobrecarga de la infraestructura.

«Por tanto, la ciudad tiene que crecer objetivamente, tiene que desarrollarse desde el punto de vista de las infraestructuras», reflexionó Rodrigues.
¿Cuántas licencias de vivienda se conceden en Braga?
En los últimos años Braga ha sido la urbe lusa que más licencias de vivienda ha concedido, incluso más que Lisboa y Oporto. El precio del alquiler se situaba en 2025 en 10 euros por metro cuadrado, frente a los 19 euros de la capital lusa, los 15 de Oporto y los 13 de Faro.
Rodrigues cree que los esfuerzos públicos para que haya un desarrollo urbanístico deben ir acompañados de la iniciativa privada: «Aquí hay un elemento muy importante, tenemos plazos muy cortos para que se ejecuten las cosas y no haya especulación», apuntó.
«En cuatro años, quien quiera construir tiene que firmar un contrato con el ayuntamiento, si no, la clasificación revertirá en (terreno) rústico y no se va a poder construir», advirtió. Junto con la vivienda, la movilidad es otro de los desafíos de cara al futuro.

Niveles de inversión y comunicación
El alcalde destacó que por parte del Estado central existe la garantía de que va a haber una inversión de 80 millones de euros para crear una carretera de circunvalación urbana.
«Algo que era absolutamente necesario, que yo había puesto como prioridad», agregó. En este ámbito, la conexión ferroviaria de alta velocidad que unirá Lisboa con Vigo (Galicia, España), a partir del 2032, y que pasará con Braga es «muy importante».
A día de hoy, desde el punto de vista turístico el aeropuerto de Oporto es tan importante para la segunda ciudad del país como para Braga y es cada vez más «el aeropuerto de referencia del noroeste peninsular».
«Con la conexión de alta velocidad de Galicia, Braga y Oporto esa importancia va a aumentar», auguró el alcalde, quien agregó que no solo servirá a los turistas, sino también al transporte diario de pasajeros a ambos lados de la frontera.
«Obviamente la alta velocidad va a servir sobre todo a los pasajeros, no a las mercancías -avisó-, pero va a permitir por ejemplo que nuestras líneas de transporte de mercancías tengan una mayor densidad, mientras que los pasajeros migrarán a la alta velocidad».
Con ese tipo de línea ferroviaria, el trayecto Braga-Lisboa se hará en una hora y veinte minutos y el Braga-Vigo en media hora. «No tengo ninguna duda de que ese transporte tan rápido revolucionará completamente la forma en que nos movemos por toda la península ibérica», zanjó Rodrigues.


