Washington (EFE).- La francesa TotalEnergies alcanzó un acuerdo con el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, para desviar su inversión, de más de 900 millones de dólares, de dos parques de energía eólica marina a proyectos de hidrocarburos, informó este lunes el Departamento de Interior de EE.UU.
En virtud del acuerdo, TotalEnergies y sus socios renunciar a los arrendamientos de los parques Carolina Long Bay, situado frente a las costas de Carolina del Norte y Carolina del Sur, y New York Bight, localizado entre Long Island y el litoral de Nueva Jersey, que le fueron concedidos por el Gobierno del expresidente Joe Biden en 2022.
«TotalEnergies se ha comprometido a invertir aproximadamente 1.000 millones de dólares —el valor de los arrendamientos de energía eólica marina a los que ha renunciado— en la producción de petróleo, gas natural y GNL dentro de los Estados Unidos», explicó el Departamento de Interior en un comunicado.
¿TotalEnergies renuncia a la energía eólica en EE.UU.?
En total, la energética francesa invertirá 928 millones de dólares en una planta de gas natural licuado (GNL) en Rio Grande, Texas, en exploración y producción de petróleo convencional en el Golfo de México y producción de gas de esquisto.

«Los Estados Unidos reembolsarán a la compañía dólar por dólar, hasta alcanzar el monto que esta pagó por la adquisición de los arrendamientos para energía eólica marina», añade el texto, que asegura que «el pueblo estadounidense dejará de pagar por subsidios ideológicos que únicamente beneficiaban a la inestable y costosa industria de la energía eólica marina».
El Departamento de Interior aseguró además que «teniendo en cuenta en consideración a las preocupaciones en materia de seguridad nacional, TotalEnergies se ha comprometido a no desarrollar ningún nuevo proyecto de energía eólica marina en EE.UU.».
Trump, detractor de las energías verdes
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump le declaró la guerra a las energías renovables y apostado abiertamente por la industria de los combustibles fósiles, revocando, por ejemplo, el llamado dictamen de peligro, aprobado por el Gobierno del expresidente Barack Obama en 2009 y que establecía que seis gases de efecto invernadero emitidos por motores de combustión son perjudiciales para la salud.
Su Administración se ha posicionado especialmente agresiva en lo referente a los proyectos de energía eólica, los cuales Trump ha argumentado que estropean el paisaje o afectan negativamente a los ecosistemas de las aves.
Sumando los dos desarrollos a los que renunció TotalEnergies, hasta la fecha ha rescindió la explotación de siete parques marinos, incluyendo el que encabezaba Iberdrola frente a las costas de Massachusetts, con el argumento de que comprometen la seguridad nacional.
TotalEnergies pagó unos 795 millones de dólares por operar New York Bight y unos 133 por Carolina Long Bay, montos que se reembolsarán íntegramente tras la rescisión de los contratos de arrendamiento.