Ginebra (EFE).- La 14ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) empezó este jueves en Yaundé (Camerún) en medio de «las peores perturbaciones de los últimos ochenta años» para el comercio mundial y con el reconocimiento de los magros resultados que la institución ha obtenido en cuanto a la negociación de nuevos acuerdos desde su fundación, en 1995.
Esto último ha ocurrido, en parte, «porque algunos miembros consideran que las decisiones adoptadas en negociaciones anteriores no se han aplicado como se esperaba» y, «a su juicio, el equilibro de algunos acuerdos está inclinado en contra de sus intereses y debe corregirse antes de avanzar hacia nuevas normas » dijo al inaugurar la reunión ministerial la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala .
Proyecto de reforma de la organización
La conferencia reúne en la capital de Camerún a los ministros y otros delegados de los 166 países miembros de la OMC, que tendrán como tarea principal decidir si ofrecen su respaldo político a un proyecto de reforma de la organización, como lo exige la mayoría de países ante la parálisis del mandato negociador de la organización, así como por el bloqueo en el funcionamiento del órgano de apelación en casos de disputas comerciales entre países.
«La falta de confianza se ha trasladado a nuestro Sistema de Solución de Diferencias, hasta el punto de que sus resoluciones han sido cuestionadas y su funcionamiento parcialmente bloqueado y socavado», recordó Okonjo-Iweala.

Enseguida dijo a los ministros presentes que solo su impulso político ayudará a alcanzar soluciones.
«Una parte central de su labor aquí es afrontar estos desafíos: debatir los principios fundamentales sobre los que se construyó la OMC, asegurarse de que siguen vigentes y, a partir de ahí, considerar, como mínimo, una primera fase de reformas», explicó.
Crisis geopolítica por la guerra contra Irán
Los ministros han llegado a su reunión bienal en un contexto de crisis geopolítica que está teniendo consecuencias inéditas en el comercio internacional, en particular del petróleo y gas, por el bloque del estrecho de Ormuz por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
En su alocución de inauguración emitida en vivo, la directora general invitó a los ministros presentes a entrar en discusiones serias sobre la forma en que se toman las decisiones en la OMC (por consenso), sobre cuestiones relacionada con las oportunidades de desarrollo de los países y si la organización está respondiendo adecuadamente a las necesidades de sus miembros más pobres..
Países en desarrollo
A ese respecto, aseguró que «nadie está cuestionando» la adopción de decisiones por consenso ni el principio del trato especial y diferenciado consagrado en la OMC, el cual permite conceder a los países en desarrollo condiciones más favorables en las normas comerciales, mediante plazos más largos de cumplimiento, mayor flexibilidad normativa y asistencia técnica.
«La cuestión clave es cómo aplicamos estos principios y ejercemos estos derechos, y si lo hemos estado haciendo de manera que han reducido la capacidad de la organización para ofrecer beneficios a sus miembros», destacó.
Sobre el capítulo de la negociación agrícola y seguridad alimentaria, recordó a todos que son temas cruciales, a pesar de lo cual se han logrado «avances muy modestos» en los últimos 25 años, mientras que en los últimos meses de trabajos en Ginebra (ciudad sede de la OMC) los negociadores no consiguieron acordar un texto que pudiese ser presentado a los ministros.
Sin embargo, hay un documento de trabajo que apela a la voluntad política y a un esfuerzo general para romper ese estancamiento, lo que Okongo presentó como una oportunidad para que den los ministros den directrices claras sobre el camino a seguir.