Petroleros cruzan el Estrecho de Ormuz
Petroleros cruzan el Estrecho de Ormuz, en Omán. EFE/Ali Haider

El caos en Ormuz sacude a las empresas españolas y deja sectores muy dañados por la guerra

Madrid (EFE).- La industria de la agroalimentación, las empresas de plásticos o del transporte de mercancías siguen con incertidumbre la reapertura del estrecho de Ormuz, clave para evitar mayor afectación en unos sectores ya dañados por una guerra que ha encarecido el precio de materias primas y aumentado la volatilidad.

Con una situación tan incierta y volátil muchas compañías españolas no se atreven a facilitar aún el impacto del conflicto, en medio de los vaivenes del precio del petróleo y la interrupción del tránsito de mercancías por Ormuz.

El sector del plástico

Sectores como el del plástico recalcan la gravedad del problema, pues el precio de las materias primas plásticas ha aumentado al menos un 30 % y el 60 % de las empresas declara retrasos en el suministro de estos productos, detalla la Asociación Española de Industriales de Plásticos (ANAIP).

Su directora general, Isabel Goyena, asegura a EFE que el 38 % de las compañías del sector aguantaría menos de un mes esta situación a la que no le ven solución, puesto que el PVC o el polietileno han llegado a duplicar su valor, al limitarse el ‘stock’ importado desde EEUU y Asia y no llegar el del Golfo Pérsico.

«La situación es bastante negativa. Se ha abierto una ventana de esperanza, pero si continúa como hasta ahora, habrá problemas de producción en productos como los envases del día a día», reconoce.

Proveedores de automoción

La industria de proveedores de automoción, agrupada en Sernauto, reconoce que este cierre del estrecho genera una presión simultánea sobre los costes energéticos, el transporte y el aprovisionamiento de materias primas. No solo eleva costes, sino que introduce incertidumbre en la planificación y en las cadenas de suministro.

Desde la patronal insisten en que más del 60 % de la facturación del sector se destina a mercados exteriores, lo que les hace particularmente sensibles a cualquier alteración en el comercio internacional o a los costes energéticos.

Sector agroalimentario

En el sector agroalimentario también notan ya el impacto económico. La Asociación de Exportadores de Aceitunas de Mesa (Aceituna) estima en unos cien millones de euros las pérdidas, ya que eso es lo que exportan cada año a la región del Golfo, el 10 % del total.

El secretario general de Asemesa, Antonio de Mora, explica a EFE que, si el conflicto continúa, perderán todas esas exportaciones porque no solo se ha visto afectado Ormuz, sino también toda la zona y, por miedo, las navieras ya no van por ahí y dan un «rodeo enorme» o bien dejan de dar servicio.

También sufriría un impacto «inmediato y muy severo» el transporte de mercancías, porque Ormuz es clave del petróleo mundial y un cierre continuado dispararía, aún más, los precios del combustible en cuestión de días, explica la Confederación Española de Transporte de Mercancías.

Desde el sector de la construcción, CNC y Seopan piden medidas para evitar un freno en la actividad ante la previsible escalada de materias primas y materiales como el petróleo, el gas, el acero, el aluminio, la madera o el asfalto, que pueden poner en riesgo la viabilidad de los contratos y frenar la ejecución de viviendas e infraestructuras.

Suministro asegurado, pero precio al alza

Las demás patronales insisten: la seguridad de suministro está asegurada, pues el cierre de Ormuz no romperá la cadena de suministro, pero sí golpeará el precio de las materias primas o el transporte al alza, repercutiendo en mayores costes de producción.

Desde la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE) recalcan a EFE que el sistema de refino español es el más flexible y el de mayor calidad de Europa, lo que permite diversificar importaciones y garantizar suministro de carburantes y queroseno.

Por su parte, la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) señala que el producto de verano importado del Sudeste Asiático llega a España ahora, una situación que ha empujado al alza los costes por la subida de los fletes.

«Quien se aprovisionara antes del conflicto, se ha ahorrado entre un 15 y un 20 % de los costes», recalcan a EFE.

Por su parte, el secretario general de la patronal de conservas pesqueras Anfaco-Cytma, Roberto Alonso, recalca que la situación dependerá de la duración del conflicto pues, por ahora, el impacto más inmediato ha sido el incremento del precio del combustible en las flotas.

 Gran afluencia de turistas durante esta Semana Santa en Benidorm
Gran afluencia de turistas durante esta Semana Santa en Benidorm. EFE/Morell

Si se alarga, se podría producir un efecto «cascada» en los contratos energéticos, ha apuntado Alonso.

Por su parte, el consejero delegado de Pascual, César Vargas, indica que preparan «muchos escenarios» ante el «efecto dominó» en todas las materias primas que necesitan transporte, lo que puede costar decenas de millones de euros este año.

El turismo

El único impacto positivo lo vive el turismo español, pues la alianza turística Exceltur avanza un efecto positivo de esta inestabilidad por la percepción de España como refugio, lo que sumará unos 4.300 millones de euros, aunque este efecto se verá muy matizado por los impactos de la incertidumbre sobre los viajes (4.000 millones).

Pese a la inestabilidad el sector crecerá en España un 2,5 %, algo por encima de su anterior proyección por ese impacto neto ligeramente positivo.

En un escenario de guerra corta, la estimación de Exceltur recoge que la percepción de España como destino refugio añadirá 2 puntos de PIB turístico al crecimiento de 2026 (4.239 millones), que compensará en buena medida el efecto de pérdida de 1,9 puntos (4.045 millones) asociado a los impactos económicos sobre los viajes.