Madrid (EFE).- La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha revisado este jueves una décima a la baja su previsión de crecimiento del PIB español para este año, hasta el 2,2 %, ante la debilidad del comportamiento de la economía de los principales socios europeos.
La AIReF ha presentado su examen del informe de seguimiento del plan fiscal remitido por el Gobierno a Bruselas el pasado mes de abril, en el que revisa su escenario macroeconómico, que prevé un crecimiento del 2 % en 2027 y del 1,9 % en 2028.

La directora de la división de Análisis Económico, Esther Gordo, ha explicado que estas previsiones se sostienen gracias a una evolución de la inmigración superior a la esperada, que se extenderá a 2027 y 2028, con la recepción de unas 500.000 personas anuales, para después moderarse a 400.000 personas anuales en torno a 2030, siempre que se mantenga «una política migratoria abierta».
Desaceleración progresiva hasta el 1,7 % en 2030
Aún así, el crecimiento se desacelera progresivamente hasta el 1,7 % en 2030 debido a factores como la desaparición de los fondos europeos o la menor inversión privada, ha detallado Gordo.
La previsión de inflación para este año se mantiene en el 3,2 %, para después moderarse al 2,3 % en 2027 y al 1,9 % en 2028.
Gordo ha advertido de que el escenario macroeconómico «está sujeto a muchísima incertidumbre», ya que todavía no se conoce el impacto de la guerra en Irán sobre las infraestructuras de la región o los precios energéticos ni se sabe cuánto se alargará el conflicto o cómo podría afectar la escasez de combustible al turismo.
Ha lamentado que, aunque el informe del Gobierno cumple formalmente con los requisitos exigidos por la Comisión Europea, tiene un «alcance limitado» para detectar posibles incumplimientos de forma temprana y para diseñar una política fiscal a medio plazo.
Ha criticado, en particular, que solo actualiza de manera «muy parcial» las variables macroeconómicas, sin tener en cuenta, por ejemplo, el impacto de variables externas, lo que genera «ciertas inconsistencias» en el propio informe. «Utilizar la incertidumbre para no actualizar no parece la mejor práctica», ha añadido.
Necesarias medidas fiscales para cumplir con Bruselas
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) calcula que España tendrá que adoptar medidas fiscales adicionales equivalentes al 0,6 % del PIB en 2027 y el 0,3 % del PIB en 2028 para cumplir con las reglas fiscales europeas.
El director de la división de Análisis Presupuestario de la AIReF, Ignacio Fernández-Huertas, ha presentado este jueves el examen que ha realizado la institución sobre el informe de seguimiento del plan fiscal remitido por el Gobierno a Bruselas el pasado mes de abril.
El análisis de la AIReF sitúa el aumento del gasto primario neto, la métrica principal que examinan las nuevas reglas fiscales europeas, en el 5,8 % este año, por encima del 4,7 % apuntado por el Gobierno, una diferencia que Fernández-Huertas relaciona tanto con el mayor gasto esperado como con el menor impacto previsto de las medidas excepcionales.
Este aumento del gasto excedería tanto el tope comprometido con Bruselas (3,5 %) como con los desvíos permitidos (tres décimas del PIB en un año o seis en el acumulado), pero el recurso a estos márgenes y la aplicación de la cláusula de escape en defensa permitirá mantenerse «justo en el límite» del cumplimiento.
Sin embargo, para 2027 y 2028 se excederían todos los parámetros, incluso la cuenta de control acumulada y ampliada por la cláusula de escape -en un 1,2 % del PIB en 2027 y un 1,5 % del PIB en 2028-, lo que obligaría a adoptar medidas adicionales (de ingreso o gasto) que la AIReF cifra en 0,6 décimas del PIB en 2027 y 0,3 décimas del PIB en 2028 para cumplir con las normas.
La AIReF mantiene su previsión de déficit público para este año en el 2,6 % del PIB, debido al impacto de las medidas adoptadas tras las borrascas, que se moderará al 2,2 % del PIB en 2027 para repuntar al 2,4 % del PIB en 2030 debido al aumento del gasto en intereses, defensa y envejecimiento.
La desactivación de las rebajas fiscales para afrontar el conflicto en Oriente Medio el próximo 1 de junio, un mes antes de lo previsto, anunciada este jueves no está contemplada en estas previsiones, pero Fernández-Huertas ha señalado que supondría un impacto positivo en el déficit de unos 300 millones de euros.










