Rabat (EFE).- La crisis de combustible ha obligado a la aerolínea marroquí de bandera, Royal Air Maroc (RAM), a la suspensión temporal de varios vuelos con destinos a África y Europa, entre ellos a las ciudades españolas de Barcelona y Málaga.
La compañía explica, en un comunicado, que ha tomado medidas para «adaptar su red internacional» ante el «fuerte aumento del precio del queroseno, consecuencia directa de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio» y ante «una disminución de la demanda en ciertas rutas».
Entre las conexiones afectadas figuran los vuelos de Tánger a las ciudades españolas de Barcelona y Málaga, así como los tramos de Marrakech a las francesas Marsella, Lyon y Burdeos, y a la belga Bruselas.

También se han suspendido vuelos entre Casablanca y varios aeropuertos africanos, según la nota difundida por la agencia oficial marroquí MAP.
Royal Air Maroc, propiedad del estado marroquí, sigue «muy de cerca la evolución de la situación internacional» para «restablecer gradualmente estas rutas tan pronto como las condiciones operativas y económicas lo permitan», de acuerdo al comunicado.










