Tokio (EFE).- El Banco de Japón (BoJ) subió este martes al 1 % los tipos de interés de referencia a corto plazo, el nivel más alto en más de tres décadas, continuando sus esfuerzos por controlar los riesgos de la inflación derivados del alza de los precios del petróleo y la debilidad del yen.
En una reunión marcada por la ausencia de su gobernador, Kauzo Ueda, hospitalizado por la infección de un quiste hepático, el BoJ optó por elevar esta tasa por primera vez en seis meses desde el 0,75 %, ante el aumento de los precios debido a la situación en Oriente Medio por la ofensiva estadounidense e israelí contra Irán, que recientemente anunciaron un acuerdo.
Riesgo de desaceleración de la economía nipona
Según un comunicado del BoJ, la economía nipona sufre un menor riesgo de desaceleración por los subsidios a la energía instaurados por la Administración de la primera ministra, Sanae Takaichi, así como por la obtención de fuentes alternativas al suministro de materias afectadas por la guerra en Oriente Medio.

El organismo indicó que espera que la economía de Japón continúe creciendo moderadamente «aunque a un ritmo más lento», gracias a factores que impulsan la actividad económica, como los «altos» beneficios empresariales y la mejora de la situación del empleo.
La decisión, prevista por la mayoría de analistas, salió adelante con siete votos a favor y uno en contra, en una reunión dirigida por el vicegobernador Ryozo Himino debido a la hospitalización desde hace una semana de Ueda, quien presentó sus argumentos por escrito pero no pudo votar.
Riesgo de recesión
En una rueda de prensa posterior al anuncio, el vicegobernador Shinichi Uchida señaló que tomaron la decisión de subir los tipos porque «el riesgo de una recesión económica significativa ha disminuido y la economía, en general, ha progresado».
También indicó que el BoJ continuará elevando la tasa de interés a futuro «en función de las condiciones económicas», con el objetivo puesto en su meta del 2 % del índice de precios del consumo (IPC).
Tras el anuncio, el principal índice de la Bolsa de Tokio, el Nikkei, llegó a alcanzar temporalmente un nuevo máximo histórico al rebasar por primera vez los 70.000 puntos, antes de recortar ligeramente las ganancias y volver al terreno de las 69.000 unidades.
El banco central también anunció la reducción de las compras de bonos de deuda pública hasta dos billones de yenes (alrededor de 10.800 millones de euros) al mes a partir de abril de 2027, en un nuevo paso hacia su progresiva normalización monetaria.
La decisión de subir los tipos de interés sitúa al BoJ en línea con otros bancos centrales que están adoptado una postura más restrictiva en materia de política monetaria ante las presiones inflacionarias, como el Banco Central Europeo (BCE), que la semana pasada aumentó los tipos hasta el 2,25 % en su primera subida en tres años.










