Madrid (EFE).- La gasolina se encarece hasta 1,618 euros por litro en las estaciones de servicio españolas, un 11 % más que hace un mes, y alcanza su precio máximo desde que entró en vigor la rebaja fiscal a los carburantes en marzo.
El histórico de precios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) recoge que el precio de venta del diésel de este martes era 1,68 euros por litro, un 11,5 % más que hace un mes y el coste más elevado desde el 26 de mayo.
Tras el regreso del IVA al 21 % después de más de tres meses al 10 %, el apoyo fiscal se concentra ahora en el impuesto especial de hidrocarburos, que se verá rebajado en 15 céntimos/litro en julio, 10 céntimos/litro en agosto y 5 céntimos/litro en septiembre para volver a la normalidad en octubre.
Respecto a los precios registrados hace una semana, la gasolina se ha encarecido un 4 % y el diésel un 6,9 %.
Por lo tanto, llenar un depósito de 55 litros de gasolina costaba este martes 89 euros y uno de diésel 92,4 euros. Hace un mes, el de gasolina costaba de media 80,2 euros y el de gasóleo 84,26 euros.
Gasolina más cara en Mahón
Los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) reflejan que la estación de servicio que suministró la gasolina más cara estaba una semana más en Mahón (Islas Baleares) a un precio de 1,995 euros por litro, mientras que la más barata se encontraba en Vinaròs (Castellón) a 1,349 euros.
Por otro lado, el diésel más caro se suministró este martes en la misma gasolinera de Mahón, y también al mismo precio que la gasolina, mientras que el más barato se vendió en Estella (Navarra) a 1,39 euros.
Por operador, tanto la gasolina como el gasóleo más costoso fue suministrado este martes por Moeve a 1,705 y 1,787 euros por litro respectivamente. En el caso de ambos carburantes le seguían Repsol y BP Oil.
Los más baratos fueron vendidos por la compañía de gasolineras de bajo coste Ballenoil a 1,51 y a 1,539 euros respectivamente.
Este encarecimiento de los combustibles, que ha llevado a la gasolina a alcanzar su precio de venta más elevado en cuatro meses, ha coincidido con las vacaciones de verano para miles de españoles a pesar de que no ha impactado directamente en ninguna de las grandes operaciones salida marcadas por la Dirección General de Tráfico (DGT).








