Madrid (EFE).- La catastrófica situación que están provocando este verano los incendios en España deja al turismo rural ante un panorama inseguro, en el que se prevén graves pérdidas económicas y para el que no existe una solución a corto plazo, según han declarado este viernes las asociaciones del sector.
«Esta mañana me llamaba gente que tenía reservas en Ávila y querían anularlas para buscar en otras zonas de Castilla y León», ha lamentado el presidente de la Red Española de Turismo Rural (Redtur), Luis Ángel Chico, en declaraciones a Efe.
El presidente de Redtur ha reconocido que no disponen de datos sobre las consecuencias del desastre provocado por los fuegos, aunque gran parte de los incendios estén afectando directamente a casas rurales de la red.
Según ha explicado, les es muy difícil recoger información de cómo está la situación día a día para hacer un balance general, especialmente tras unas semanas en las que los incendios se han sucedido uno tras otro.

«Los incendios, como ya pasó el verano pasado con el de Las Médulas (León) por ejemplo, están siendo muy nocivos para el turismo rural, porque la gente en cuanto ve humo o inseguridad busca rápidamente destinos alternativos», ha afirmado.
Chico ha recalcado además que cuando ocurren estos desastres las instituciones se afanan en «prometer ayudas» de las que finalmente «no llega todo lo que se dice».
Temor a una oleada de cancelaciones
«El año pasado ya hubo consecuencias lamentables, no solamente por la afección directa del fuego, sino por la consecuencia indirecta de los mismos como es un ambiente cargado de ceniza o malos olores generalizados», ha explicado a Efe el presidente de la Asociación Española de Turismo Rural (Asetur), Pedro Carreño.
El presidente de Asetur teme que esto puede incrementarse este verano con el aumento de incendios sufridos hasta ahora respecto a un 2025 que ya fue muy negativo, con pérdidas económicas calculadas en torno al 10 %.
Las pérdidas no se limitan a las casas rurales u otros establecimientos que caen presa de las llamas, pues un incendio en una zona rural concreta afecta a toda la provincia y zonas aledañas, ya sea por consecuencias indirectas del fuego o por el miedo del turista a visitar comarcas similares, aunque no hayan sufrido incendios propios.
«Esperamos que no vaya a más, hay muchos establecimientos con las reservas realizadas desde un año atrás. sobre todo de cara al mes que viene», ha comentado Carreño, ante un mes de agosto que se prometía especialmente positivo para el sector con el eclipse solar como atractivo.
Las provincias más afectadas por los incendios de esta tercera semana de julio son Ávila, Guadalajara y Madrid.
Ávila cuenta con 671 establecimientos rurales, Guadalajara con 342 y Madrid con 243, con una suma total de empleados de aproximadamente 1.900 personas según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).










