Madrid (EFE).- La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) mantiene desde el pasado viernes, cuando se decretó la emergencia nacional por los incendios, un plan para responder a las peticiones de productos de primera necesidad para los damnificados por los fuegos en Madrid, Ávila y Toledo.
En un comunicado publicado en su web, la patronal -que agrupa a cadenas como Mercadona, Lidl, DIA y Aldi, entre otras-, informa de su colaboración con los servicios de emergencia y de atención ciudadana para responder a las necesidades de las más de 100.000 personas confinadas o evacuadas en esas zonas.
«Las empresas de Asedas están realizando donaciones desde las tiendas y plataformas logísticas situadas en las áreas afectadas con el objetivo de prestar apoyo a los miles de damnificados», indican en la nota, sin detallar cifras.
La patronal ha insistido que, en esta nueva tragedia, la proximidad de la distribución de alimentación «vuelve a ser el gran valor», pues permite a los supermercados estar «muy cerca de los afectados y atender con rapidez las solicitudes de ayuda».
Asedas ha añadido que las empresas continúan «muy atentas» a la evolución de los incendios «en la confianza de que puedan ser pronto perimetrados y los evacuados volver a sus casas».










