Vista de los talleres de Renfe Fabricación y Mantenimiento en Villaseca de la Sagra (Toledo).
Vista de los talleres de Renfe Fabricación y Mantenimiento en Villaseca de la Sagra (Toledo). EFE/Ismael Herrero

La CNMC exige a Renfe abrir los talleres de La Sagra a Iryo para montar y desmontar bogies

Madrid (EFE).- La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha requerido a Renfe Mantenimiento que facilite el acceso de los trenes de Iryo al taller de La Sagra (Toledo) para las operaciones de desmontaje y montaje de ‘bogies’ (la estructura que sostiene las ruedas) en los términos previamente negociados por las partes.

La obligación se limita a los 19 trenes objeto de las negociaciones y no obliga a Renfe Mantenimiento a prestar el servicio de los ‘bogies’ en el taller Valladolid, puesto que Iryo tiene alternativas para estas operaciones, según ha informado en una nota de prensa este martes el organismo regulador del mercado.

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Al tiempo, la CNMC desestima la pretensión de Iryo de que se le facilite el acceso a las instalaciones de Renfe para la ejecución en auto prestación de todas las operaciones asociadas al resto de los componentes del mantenimiento pesado (R2), porque entiende que la oferta de Renfe Mantenimiento no incluyó este elemento.

La CNMC ha resuelto así la denuncia presentada por Iryo en relación con la denegación de acceso de su material rodante a los talleres de mantenimiento pesado de Renfe, una actividad crítica para las empresas ferroviarias, porque un retraso puede suponer la inmovilización de los trenes.

La normativa obliga a los prestadores de servicios de mantenimiento pesado a otorgarlo a todos los operadores de forma transparente y no discriminatoria, una vez que los ofrecen al mercado, dice la CNMC.

La CNMC cree que Renfe no tenía justificación objetiva

En este caso, la CNMC concluye que Renfe ofertó servicios de mantenimiento pesado al mercado y, tras haber negociado con Iryo durante más de 18 meses, le comunicó que no los prestaría «a solo dos semanas del inicio de las operaciones».

El organismo regulador del mercado cree que la decisión se adoptó «sin justificación objetiva suficiente y sin haber seguido los procedimientos de coordinación y priorización de solicitudes incompatibles».

La retirada de la oferta de Renfe le impediría a Iryo cumplir sus compromisos e impactaría en la pluralidad de la oferta de servicios por lo que le insta a que facilite el acceso de los trenes de Iryo al taller de La Sagra.

La CNMC había requerido de forma provisional en mayo a Renfe que permitiera a Iryo realizar mantenimiento pesado de sus vehículos en el taller de La Sagra para evitar que se paralizaran los trenes mientras se investigaba a fondo el asunto.

Renfe calculó que esta situación le costaría más de 60 millones de euros anuales por la caída de ingresos y consideraba que su obligación de servicio público «solo obliga a dar mantenimiento ligero», un servicio que ya ofrece a Iryo.

La resolución reduce las pretensiones de Iryo, dice Renfe

Renfe ha explicado en una comunicación a los medios que está analizando la resolución de la CNMC y su fundamentación jurídica, técnica y operativa, que, a su juicio, descarta buena parte de las pretensiones de Iryo.

En concreto, rechaza el acceso de Iryo a la base de Valladolid, que considera desproporcionado, y el R2.

Además solo mantiene una obligación concreta en La Sagra, que es el uso temporal del bajabogies de esos talleres, en régimen de auto prestación y conforme a determinadas condiciones, recogidas en la oferta que realizó Renfe Ingeniería y Mantenimiento el 3 de julio de 2025, señala la operadora pública, aunque esta no llegó a formalizarse.

Incide en que esa condición no implica la apertura general ni permanente del taller de La Sagra.

Un tren de la compañía Iryo
Un tren de la compañía Iryo. EFE/Ana Escobar

Renfe explica que la capacidad industrial no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de una instalación aislada y se debe determinar si la capacidad contemplada en julio de 2025 continúa disponible y puede facilitarse sin detraer recursos necesarios para el mantenimiento de la flota de Renfe Viajeros.

Renfe defiende que la competencia entre operadores debe desarrollarse garantizando que cada uno de ellos asuma las inversiones y capacidades necesarias para sostener su propia actividad.

Por ello, continúa, la cuestión de fondo no es el acceso puntual de un operador a una instalación determinada, sino el modelo de desarrollo industrial que debe acompañar a la liberalización ferroviaria.