Washington (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, exigió este miércoles a los nuevos centros de datos de inteligencia artificial (IA) que generen su propia energía y entreguen el excedente para propiciar bajadas en los precios de la electricidad, un tema clave de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
El consumo masivo de agua y electricidad de estas instalaciones, vitales para el desarrollo de la IA que respalda Trump, preocupan a los votantes y amenazan con influir en los resultados de los próximos comicios de medio mandato, donde los republicanos se juegan el control de las dos cámaras del Congreso.
«He seguido muy de cerca los centros de datos y he llegado a una conclusión muy firme. Por orden mía, los nuevos centros de datos de gran tamaño, en algunos casos gigantescos, deben generar su propia electricidad y entregar o vender cualquier excedente a la comunidad local o a la red eléctrica», escribió en su red Truth Social.

Según Trump, esto podría llevar a «una disminución considerable» de los precios de la energía y advirtió que «si las empresas quieren que sus centros de datos sean populares» deben pagar un «dividendo» a las comunidades.
«He seguido de cerca el proceso, y centros de datos que eran muy impopulares en una zona determinada se han vuelto extremadamente populares cuando se alcanza un acuerdo económico. ¡¡¡Lleguen a acuerdos y constrúyanlos!!!», insistió.
Los límites a los centros de datos en varios estados
Un sondeo de AP-NORC refleja que cerca del 60 % de los estadounidenses respalda limitar la construcción de estos centros, mientras que una encuesta reciente de la cadena CBS News refleja que el 52 % cree que los modelos de IA acabarán causando daños a las personas y un 68 % teme su uso por parte de actores hostiles.
Varios territorios, entre ellos los estados de California, Texas y Virginia, han aprobado medidas para limitar el desarrollo de estas infraestructuras.
El condado de Palm Beach, donde reside Trump en Florida, aprobó una moratoria de emergencia para frenar por un año la construcción de estos centros de datos.
A pesar del creciente descontento, el presidente insiste en su respaldo al desarrollo de la IA, a la que ha denominado Super Inteligencia o SI.
En agosto, Trump dijo que «la única razón por la que las comunidades en todo EE.UU. no querrían centros de datos es si quisieran terminar siendo retrógradas y pobres», y sostuvo que «China no podría estar más feliz con este movimiento anticentros de datos».










