Madrid (EFE).- La energética española Moeve (antes Cepsa) y la portuguesa Galp han comunicado este lunes que abandonan su proyecto de unir sus respectivos negocios de refino y distribución petrolífera y venta de productos derivados («downstream») en la Península Ibérica.
Tras el anuncio, hecho el pasado 8 de enero, las partes han decidido poner fin a las conversaciones por no haber alcanzado unos términos «definitivos» que cumplieran sus respectivos criterios estratégicos y financieros para respaldar una alianza duradera y generadora de valor, explican ambos en una nota.
En julio, Moeve señaló que continuaba avanzando en la potencial integración de dicho negocio en una operación que consideraban que generaría un «importante valor estratégico» con la creación de dos grandes plataformas.
Negociaciones
Estas negociaciones habían comenzado el pasado 8 de enero cuando las empresas anunciaron que estudiaban la posible unión de los negocios mediante la creación de dos plataformas.

De esta forma, analizaban la creación de una industrial (IndustrialCo) centrada en los negocios de refino, química, ‘trading’, moléculas verdes y combustibles bajos en carbono, orientada al servicio de clientes empresariales y otra de movilidad (RetailCo) enfocada a la venta de combustibles y soluciones de movilidad de nueva generación.
Según explicaron en aquel momento las conversaciones buscaban reforzar la relevancia estratégica de ambas compañías que habrían tenido una capacidad combinada de procesamiento de crudo cercana a 700 kbpd (miles de barriles por día) en tres complejos industriales.
Mientras que la integración de gasolineras habría supuesto crear una red panibérica de aproximadamente 3.500 en España y Portugal.
Reestructuración de comité de dirección de Moeve
La decisión de abandonar las conversaciones de integración se producen después de que hace un mes Moeve anunciara la reestructuración de su comité de dirección reduciéndolo a ocho miembros y la creación de dos nuevas áreas: comercial y operaciones, que será efectivo a partir de enero de 2027.
Para la división de operaciones, Moeve fichó a Robin Mooldijk, procedente de Shell, que será el área responsable de la operación segura, eficiente y competitiva de todos los activos industriales y de la ejecución de los nuevos proyectos.
Mientras que la división comercial asumirá la relación con los clientes, la actividad comercial, la innovación y el desarrollo de las estrategias y la creación de valor integrado de los negocios B2B. La liderará José María Solana, hasta ahora consejero delegado de la división de Química.
Según explica la empresa este modelo representa el siguiente paso de la transformación de la compañía que estará caracterizada por una ejecución industrial de primer nivel y un enfoque de mercado centrado en el cliente.
Por otra parte, Moeve en los últimos meses, ha iniciado la construcción del mayor proyecto de hidrógeno verde de Europa para la producción de energía, con una capacidad inicial de 300 megavatios (MW) y una inversión superior a 1.000 millones de euros.







