Una gasolinera marca el combustible diésel por encima de los dos euros. EFE/Luis Tejido

El BCE eleva la inflación prevista en 2026 al 2,6 % y rebaja el crecimiento al 0,9 % debido al impacto del conflicto

Fráncfort (Alemania) (EFE).- El Banco Central Europeo (BCE) ha elevado siete décimas, al 2,6 %, su previsión de inflación para este año a consecuencia del encarecimiento de la energía provocado por la guerra de EEUU e Israel contra Irán, en tanto que ha rebajado tres décimas, al 0,9 %, la previsión de crecimiento económico para la eurozona.

La actualización de previsiones comunicada este jueves por el BCE contempla que la inflación vuelva a moderarse en 2027, hasta el 2 %, si bien son dos décimas más respecto a lo calculado en diciembre.

En 2028 la inflación se situaría en el 2,1 %, una décima más de lo previsto al cierre de 2025.

BCE ELEVA INFLACION
Cartel informativo del previo del carburante en una gasolinera de Zaragoza. EFE/Javier Belver

Sin contar con la energía ni alimentos, el pronóstico de inflación subyacente se ha incrementado una décima para 2026, al 2,3 %, tres décimas para 2027, al 2,2 %, y una décima para 2028, al 2,1 %.

Se revisa una décima a la baja el crecimiento en 2027

Asimismo, se ha revisado una décima a la baja el crecimiento previsto para la zona del euro en 2027, hasta el 1,3 %, en tanto que se ha mantenido en el 1,4 % el de 2028.

Según el BCE, la rebaja de las previsiones de crecimiento, especialmente para 2026, refleja los efectos globales de la guerra en los mercados de materias primas, los ingresos reales y la confianza.

No obstante, la entidad destaca que el bajo desempleo, la solidez de los balances del sector privado y el mayor gasto público en defensa e infraestructura deberían seguir impulsando la expansión de la actividad económica.

El BCE ha elaborado escenarios macroeconómicos alternativos que sugieren que una interrupción prolongada del suministro de petróleo y gas daría lugar a una inflación superior y un crecimiento inferior a las proyecciones de base.

«Las implicaciones para la inflación a medio plazo dependen fundamentalmente de la magnitud de los efectos indirectos y de segunda ronda de una crisis energética más fuerte y persistente», añade el comunicado.